PUERTO MORELOS, 8 de enero.— Asociados náuticos de Puerto Morelos y la Capitanía de Puerto alcanzaron una serie de acuerdos preliminares para atender las inconformidades del sector, luego de una reunión con la capitana de puerto, Margarita Vela Pérez, en la que participaron autoridades estatales, municipales y de la Secretaría de Marina (SEMAR).
El encuentro fue solicitado por prestadores de servicios náuticos ante lo que consideran procesos administrativos arbitrarios y exigencias difíciles de cumplir en las condiciones actuales del puerto. Así lo informó en conferencia de prensa Francisco Fernández Millán, presidente de la Asociación de Náuticos de Quintana Roo.
A la reunión asistieron representantes del Gobierno del Estado, entre ellos Francisco Carrillo, subsecretario de Gobierno; Miguel Cámara, funcionario de la Secretaría de Turismo estatal; Jesús Espinoza, secretario general ayuntamiento, así como un almirante de la Quinta Región Naval, de la que depende la Capitanía de Puerto.
Uno de los primeros temas abordados fue un video difundido en redes sociales, en el que se observa a personal de Capitanía de Puerto obligando a turistas a descender de una embarcación que habían abordado desde la playa.
Fernández Millán explicó que la capitana aclaró que no autorizó dicha acción, que los turistas fueron reincorporados y que se trató de un problema interno de operación, ejecutado por personal de Resguardo Marítimo Federal (Remafe).
Mantenimiento de embarcaciones, principal punto de conflicto
Entre los acuerdos más relevantes destaca el compromiso de analizar y permitir, de manera excepcional, que embarcaciones pequeñas puedan realizar mantenimiento e inspecciones sobre remolques, en áreas designadas y bajo supervisión de la autoridad.
El dirigente náutico explicó que actualmente se exige a los prestadores llevar sus embarcaciones a astilleros certificados, pero en Quintana Roo no existen suficientes instalaciones de este tipo. El único astillero certificado se localiza en Isla Mujeres y se encuentra saturado, con listas de espera de hasta ocho meses.
Esta situación —señaló— genera un cuello de botella, ya que se exige mantenimiento, pero no se autoriza sacar las embarcaciones por medios tradicionales como remolques, una práctica histórica en puertos con embarcaciones menores.
La capitana de puerto se comprometió a elevar esta propuesta a sus superiores en la SEMAR, mientras que, de manera provisional, se otorgó una prórroga de seis meses para atender el tema.
Boyado y uso de playas
Otro acuerdo alcanzado fue mantener, de manera temporal, el boyado de embarcaciones de cooperativas ubicadas en la orilla de la playa, una práctica con más de cincuenta años de antigüedad. Aunque existen quejas de turistas por posibles riesgos, se acordó que las embarcaciones no serán retiradas de inmediato, mientras se analiza una reubicación o la definición de distancias seguras que no afecten el uso recreativo de la playa.
En contraste, se determinó que embarcaciones abandonadas o estacionadas de forma permanente en la playa, ocupando espacios públicos y afectando el acceso de turistas, deberán ser retiradas, al confirmarse que invadían zonas de uso común.
Mesas de trabajo y denuncias
Fernández Millán informó que uno de los ejes centrales del encuentro fue la revisión de quejas formales presentadas por alrededor de cien permisionarios náuticos y pesqueros, quienes denuncian presuntos abusos de autoridad. Para atenderlas, se acordó la instalación de mesas de trabajo, donde se revisarán los casos punto por punto.
Subrayó que la Asociación de Náuticos está integrada por empresas que cumplen con su documentación, y que incluso cuentan con mecanismos internos para alertar a sus asociados sobre vencimientos de permisos.
Contexto económico adverso
Finalmente, el dirigente reconoció que el sector atraviesa una fuerte caída en la ocupación, que actualmente se ubica entre el 15 y 20 por ciento, cuando lo habitual en esta temporada es una baja de entre 35 y 45 por ciento. Factores internacionales, la incertidumbre económica y cierres parciales de puerto han impactado la actividad.
No obstante, aseguró que no se contemplan despidos ni recortes, y confió en que la actividad comience a estabilizarse hacia mediados de febrero.




