CANCÚN, 23 de enero.- A lo largo de este viernes se han celebrado diversas misas en la Catedral de Cancún con el cuerpo presente de monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L.C., obispo emérito de la Diócesis de Cancún–Chetumal, quien falleció la mañana del viernes en la ciudad de Mérida, Yucatán, tras someterse a una intervención quirúrgica para la colocación de un stent.

Desde las primeras horas del día, sacerdotes, religiosas y fieles acudieron al principal recinto católico de la ciudad para rendir homenaje al pastor que durante años guio a la Iglesia en Quintana Roo. El ambiente estuvo marcado por el recogimiento, el silencio respetuoso y, en muchos momentos, por voces entrecortadas tanto de los ministros del culto como de los asistentes, visiblemente conmovidos por la despedida.

En algunas de las celebraciones eucarísticas, los coros interpretaron “Caminos de Michoacán”, un gesto que tocó profundamente a los presentes, ya que monseñor Pedro Pablo era originario de San José de Gracia, Michoacán, tierra que siempre evocó con afecto a lo largo de su ministerio.
El mensaje de condolencias del obispo electo de Cancún–Chetumal, mons. Salvador González Morales, se dio a conocer a través de las redes sociales oficiales de la Diócesis, en el que expresó su dolor y sorpresa por el fallecimiento de quien fuera su predecesor y, en las próximas semanas, habría de entregarle formalmente la guía de la diócesis.

“Esta mañana he recibido con profundo dolor y sorpresa la noticia del fallecimiento de mi hermano don Pedro Pablo, mi respetable predecesor”, señaló el obispo electo en su mensaje, al destacar que la fe y la esperanza cristiana permiten confiar en que el celo pastoral, la entrega generosa y la correspondencia al amor de Dios de monseñor Elizondo lo han conducido a la Casa del Padre.
González Morales invitó a la comunidad diocesana a retomar el mensaje de fin de año 2025 que dejó monseñor Pedro Pablo como herencia espiritual: vivir con gran esperanza y confianza en Dios, para convertirse en signo de aliento y alegría para los demás.

Asimismo, exhortó a elevar oraciones por su alma, pidiendo que el Señor lo reciba con las palabras del Evangelio: “Bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor”.
Se informó que este sábado, luego de la misa exequial que será presidida por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, los restos de monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas serán sepultados en la zona de criptas de la Catedral de Cancún, donde descansará de manera permanente.
Las ceremonias continuaron a lo largo del día entre cantos, incienso y oraciones, mientras la comunidad católica de Cancún y Chetumal despide a quien fuera su pastor, con gratitud, emoción y una fe que, aun en el dolor, se mantiene viva.




