A casi dos semanas del arranque de la Cuaresma 2026 ha traído consigo un desafío financiero para los hogares mexicanos, con un incremento del 14% en el precio de pescados y mariscos en supermercados respecto al año anterior.
Según la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), la canasta básica de estos productos saltó de 2,906 a 3,313 pesos, una cifra que presiona directamente el presupuesto destinado a seguir las tradiciones culinarias y religiosas de la temporada.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec, señaló que la alta demanda durante estos 40 días dispara los costos de proteínas marinas, alcanzando precios críticos. Por ejemplo, el salmón llega a los 546 pesos por kilo, mientras que el camarón crudo se cotiza hasta en 499 pesos.
Esta tendencia al alza se acentúa en las cadenas de autoservicio, donde el manejo de productos congelados eleva el valor final por encima de los mercados tradicionales.
El análisis detallado muestra variaciones
alarmantes: el pulpo oscila hasta los 449 pesos y el huachinango alcanza los 365 pesos por kilo.
Ante este escenario, la Anpec detectó que los consumidores pueden encontrar un ligero alivio en centrales de abasto, donde el incremento fue menor (12%), permitiendo que la misma lista de productos se adquiera por 2,531 pesos, reflejando una brecha competitiva frente al canal moderno.
Para mitigar el impacto, muchas familias han comenzado a transformar su dieta cuaresmal, integrando leguminosas y vegetales como lentejas, habas y papas.
Estas alternativas económicas permiten mantener la tradición sin comprometer la estabilidad financiera del hogar, sirviendo como un escudo ante la inflación que afecta el poder adquisitivo en este primer trimestre del año.
Finalmente, el panorama evidencia que sustituir la carne roja no representa necesariamente un ahorro en 2026.




