Tulum.- Si bien los incidentes de violencia a nivel nacional vividos el pasado 23 de febrero solo tuvieron un alcance limitado en Quintana Roo, sí se registraron algunas cancelaciones. Más allá de esa afectación, la coyuntura mostró la urgente necesidad de contar con una estrategia nacional de promoción turística y de manejo de crisis, consideró David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano.
En entrevista, el también preside la Asociación de Hoteles de Tulum, aclaró que en el Caribe Mexicano los incidentes de aquel día no causaron afectaciones a turistas ni obstrucciones en vías federalSe, que al día siguiente ya se operaba con normalidad, razón por la que la alerta emitida por la Embajada de Estados Unidos solo incluyó a Quintana Roo durante unas horas.
“Es cierto que hubo una situación de incertidumbre que generó algunas cancelaciones; no hay que minimizar ni exagerar esto, sino enfocarnos en el flujo turístico actual”, comentó David Ortiz Mena. “Esta experiencia, sin embargo, me parece un claro ejemplo de cómo nos hace falta un paraguas nacional que articule los esfuerzos de promoción y de manejo de crisis”.
Esto permitiría enviar mensajes positivos y reales sobre lo que sucede en el país, y así minimizar el impacto en una actividad económica de la que dependen alrededor de cinco millones de mexicanos. Datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social indican que casi uno de cada diez trabajadores formales en México está relacionado con el turismo.
Tal vez por ello, posterior al hecho, y ante el vacío en este ámbito, una agencia publicó en redes sociales un mensaje destacando los aspectos positivos del país. Sin embargo, se trató de un esfuerzo aislado que, además, iniciaba mostrando imágenes relacionadas con los hechos de violencia. En los días posteriores persistió la falta de un mensaje claro que asegurara a los viajeros que no existía riesgo en venir a México.
Un manejo de crisis, apuntó el líder del sector hotelero, “no consiste en que algún funcionario salga a decir que todo está bien, sino en contar con una estructura que permita difundir una estrategia de promoción positiva y de contención; poder compartir imágenes que muestren a los destinos con sus atractivos, operando con normalidad”, detalló.
El gobierno mexicano creó en su momento el Derecho de No Residente con el objetivo específico de contar con recursos para esta promoción. Este derecho todavía se cobra, e incluso fue aumentado en 15%, a casi mil pesos, pero actualmente se utiliza para otros fines que no contribuyen a generar más turismo.
“La promoción no es un gasto, es una inversión que reditúa en mayor flujo turístico y empleo”.
A nivel estatal se realizan importantes esfuerzos en materia de promoción; sin embargo, cada vez se hace más evidente la necesidad de contar con un verdadero respaldo por parte de la Federación, concluyó.




