CANCÚN.— La operación aérea en el Aeropuerto Internacional de Cancún (AIC) registró este domingo una jornada complicada, marcada por retrasos en vuelos provenientes de Estados Unidos, derivados tanto del cierre parcial del gobierno estadounidense como de condiciones climáticas adversas.
El impacto del llamado shutdown en Estados Unidos ha comenzado a reflejarse fuera de sus fronteras. La falta de pago a agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) ha generado demoras, cancelaciones y desajustes operativos en aeropuertos clave, afectando directamente las conexiones hacia destinos turísticos como Cancún.
De acuerdo con reportes del AIC, al menos 15 vuelos de llegada presentaron demoras, correspondientes a aerolíneas como Delta (6) y American Airlines (9). Las rutas afectadas incluyen ciudades como Atlanta, Boston, Detroit, Salt Lake City, Minneapolis, Miami, Chicago, Dallas, Phoenix y Nueva York.
En algunos de los aeropuertos con mayor saturación, los retrasos alcanzaron hasta los 150 minutos, generando complicaciones para pasajeros que, en ciertos casos, han tenido que pasar horas —e incluso días— en terminales aéreas a la espera de poder abordar.
El escenario ha escalado a nivel político en Estados Unidos. El expresidente Donald Trump advirtió que, ante la falta de acuerdos presupuestales, podría recurrirse al despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para suplir funciones en aeropuertos, lo que refleja la magnitud de la crisis operativa.
A esta situación se suma un segundo factor: las tormentas invernales que afectan distintas regiones de la Unión Americana. Por esta causa, el AIC reportó otras 8 demoras adicionales en vuelos operados por United Airlines, provenientes de ciudades como Newark, Houston, Chicago, Washington, Denver y San Francisco.
Todo esto ocurre en un día de alta demanda para el aeropuerto de Cancún, que tenía programadas 602 operaciones: 301 llegadas (77 nacionales y 224 internacionales) y 301 salidas (78 nacionales y 223 internacionales).
Ante este panorama, aerolíneas y autoridades recomiendan a los pasajeros mantenerse atentos a los canales oficiales de información, ya que las afectaciones continúan y podrían prolongarse mientras persistan tanto el conflicto presupuestal en Estados Unidos como las condiciones climáticas adversas.




