CANCÚN, 23 den marzo.- El recale masivo de sargazo en destinos turísticos del Caribe, incluido Quintana Roo, no solo continuará, sino que podría intensificarse en los próximos años si no se atiende desde su origen y con base científica, advirtió el director del máster en Gestión de la Sostenibilidad y Responsabilidad de la Universidad de Barcelona, Francisco Ramírez Moreno.
Ramírez Moreno es considerado un referente fundamental en el contexto internacional actual, en el que la sostenibilidad y la ética empresarial han adquirido una importancia sin precedentes.

El especialista señaló que uno de los principales problemas en la estrategia actual es que se ha abordado con medidas aisladas y paliativas, sin una visión integral que ataque las causas del fenómeno.
“Sí o sí, se tienen que centrar en el origen con una visión global; después, cada región hacer la parte que le corresponde para finalmente llegar a lo local. En general, se hacen esfuerzos, pero no se basan en la ciencia y son aislados; cada hotelero pone sus barreras y luego trata de limpiar el pedazo de playa que le corresponde, pero no terminan con el problema”, explicó.
Ramírez Moreno subrayó que el crecimiento del sargazo está directamente relacionado con factores como el calentamiento global y el exceso de nutrientes en los océanos, lo que convierte al fenómeno en un reto de escala internacional.
Por ello, insistió en que no basta con acciones individuales o regionales, sino que se requiere una estrategia coordinada que parta del análisis científico de sus causas y contemple la participación de gobiernos, expertos y sector privado.
El académico consideró que gran parte de las medidas actuales —como barreras frente a hoteles o limpieza en playas— son insuficientes, ya que solo atienden los efectos y no el origen del problema.
En ese sentido, advirtió que continuar con este enfoque solo prolongará la crisis ambiental y económica que el sargazo representa para los destinos turísticos.
Además, enfatizó la necesidad de modificar los procesos productivos y adoptar un enfoque sustentable que vaya más allá del discurso.
“El fenómeno seguirá creciendo por el calentamiento global y el exceso de nutrientes; es momento de apostar por la sustentabilidad, no por moda, sino para mitigar los efectos de las actividades humanas en los ecosistemas”, señaló.
Entre las acciones urgentes, mencionó la reducción del uso de plásticos, el consumo responsable y la implementación de políticas públicas basadas en evidencia científica.
Otro punto clave, dijo, es evitar que el sargazo llegue a las costas, priorizando su recolección en altamar, donde ya existen algunos avances.
Sin embargo, advirtió que también es necesario desarrollar un plan integral para su aprovechamiento, evitando que termine en tiraderos que agravan la contaminación.
Para el especialista, el sargazo no es un problema pasajero, sino un fenómeno que irá en aumento si no se toman decisiones de fondo.
La diferencia, concluyó, estará en dejar de actuar con soluciones temporales y avanzar hacia una estrategia global, científica y coordinada que permita enfrentar uno de los mayores retos ambientales del Caribe.




