CANCÚN, Q. ROO. — La propuesta de reforma electoral conocida como “Plan B”, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, comenzó a generar reacciones en distintos sectores políticos, particularmente desde la oposición, que advierte posibles implicaciones rumbo a los procesos electorales de 2027.
En conferencia de prensa, la senadora Mayuli Martínez Simón, acompañada por el dirigente municipal del PAN en Benito Juárez, Jorge Pat, señaló que algunos de los planteamientos contenidos en la iniciativa podrían influir en la dinámica electoral, especialmente en lo relacionado con la revocación de mandato.
De acuerdo con la legisladora, la propuesta contempla ajustes que permitirían empatar este mecanismo con procesos electorales, lo que —consideró— podría abrir la puerta a una mayor participación política desde el Ejecutivo federal durante periodos clave.
“Lo que están buscando es tener a la presidenta en territorio haciendo campaña con sus candidatos rumbo a 2027”, expresó.
Martínez Simón indicó que, desde su perspectiva, estos cambios podrían generar condiciones de inequidad en la contienda electoral, al involucrar a actores gubernamentales en funciones dentro del proceso político.
Asimismo, mencionó que la iniciativa incluye otros puntos que han sido motivo de análisis por parte de su bancada, como la participación de funcionarios en la promoción del voto y ajustes en reglas de representación política en distintos niveles de gobierno.
Por su parte, Jorge Pat destacó que el modelo electoral mexicano ha sido diseñado para garantizar la pluralidad política, por lo que consideró relevante mantener mecanismos que aseguren la representación proporcional.
“El sistema busca equilibrio entre fuerzas políticas, y cualquier cambio debe analizarse con responsabilidad”, señaló.
La senadora adelantó que el grupo parlamentario del Partido Acción Nacional votará en contra de la propuesta en caso de que avance en sus términos actuales.
El debate sobre esta reforma se desarrolla en el Senado de la República como parte de una discusión más amplia sobre el futuro del sistema electoral en México, en un contexto en el que distintas fuerzas políticas han comenzado a perfilar escenarios rumbo a las elecciones intermedias de 2027.




