TULUM .- La actividad comercial en la comunidad de Cobá atraviesa uno de sus momentos más complicados, con negocios que apenas operan al 30 por ciento de su capacidad debido a la disminución en la llegada de visitantes a la zona arqueológica. Comerciantes locales aseguran que la reducción en las ventas se ha prolongado durante los últimos meses y comienza a poner en riesgo la permanencia de varios establecimientos.
Abigail, propietaria de un negocio de venta de frappés, explicó que el panorama se ha deteriorado desde abril, cuando esperaban un repunte por el periodo vacacional que nunca llegó. Señaló que el flujo de clientes continúa muy por debajo de lo habitual, situación que afecta directamente los ingresos de quienes dependen del turismo para sostener sus actividades.
“De un cien por ciento estamos en un treinta por ciento. Está muy, muy bajo la verdad. Desde abril, cuando se suponía que iba a ser una temporada fuerte por las vacaciones, no vimos algún cambio”, expresó la comerciante.

La entrevistada atribuyó la baja en las ventas a la escasa afluencia de turistas que visitan la zona arqueológica, principal motor económico de la comunidad. Consideró que la falta de promoción del destino ha contribuido a esta situación, afectando no solo a pequeños comercios, sino también a artesanos, prestadores de servicios y otros negocios que dependen de la actividad turística.
Aunque en su caso cuenta con un local propio, Abigail comentó que otros comerciantes enfrentan una situación aún más complicada al tener que cubrir gastos de renta. Indicó que algunos establecimientos ya cerraron por la falta de ingresos suficientes, mientras que ella misma tuvo que prescindir del trabajador que la apoyaba para reducir costos y mantener en funcionamiento su negocio.




