CANCÚN, Q. ROO.– Líderes del sector hotelero y empresarial del Caribe Mexicano lanzaron un llamado enérgico a las autoridades federales para diseñar e implementar una estrategia emergente que permita recuperar el flujo del turismo brasileño en Quintana Roo, un mercado de alto poder adquisitivo que registra pérdidas significativas en los últimos años.
Representantes de las principales asociaciones turísticas detallaron que la obligatoriedad del visado físico para los ciudadanos procedentes de Brasil sepultó el crecimiento que este mercado venía mostrando en la región. Las dificultades burocráticas y la falta de citas en los consulados mexicanos en Sudamérica obligaron a los principales operadores mayoristas a desviar sus flujos de viajeros hacia destinos competidores directos, como República Dominicana y diversas islas del Caribe.
Un fuerte impacto en la derrama económica
El gremio enfatizó que el perfil del visitante brasileño es sumamente codiciado por la cadena de valor local. A diferencia del turismo tradicional, el paseante sudamericano promedia estancias más largas y se caracteriza por un elevado gasto en segmentos clave como la hotelería de gran turismo, la gastronomía de autor, la contratación de excursiones y el sector de compras en centros comerciales de lujo.
La ausencia de este segmento ha generado un vacío comercial resentido directamente por los prestadores de servicios de Cancún, la Riviera Maya y Tulum, quienes han tenido que depender en exceso de los mercados norteamericano y nacional para sostener sus promedios de ocupación.
Urgen soluciones digitales en migración
Para revertir esta tendencia a la baja durante las próximas temporadas vacacionales, las cúpulas empresariales proponen la consolidación definitiva del sistema de visado electrónico automatizado, eliminando las citas presenciales y los trámites físicos engorrosos.
Asimismo, plantearon la viabilidad de establecer esquemas de exención temporal para aquellos turistas brasileños que viajen a través de agencias de viajes certificadas o que cuenten con visas vigentes de los Estados Unidos o el espacio Schengen, acelerando así el retorno de una de las comunidades de viajeros más rentables para la economía del estado




