La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó el aval ambiental para la construcción del Libramiento Vial Cancún Sur, una obra clave de interconexión logística que demandará una inversión superior a los 3,121 millones de pesos.
El desarrollo conectará de forma directa la terminal de carga del Tren Maya con el Aeropuerto Internacional de Cancún, lo que implicará el desmonte de casi 69 hectáreas de selva en Quintana Roo.
Inversión y Presupuesto Ambiental
La obra representa una inyección económica exacta de 3,121 millones 4 mil 647 pesos.
Dentro de esta estructura financiera, se etiquetaron 66.9 millones de pesos de manera exclusiva para la ejecución de los programas de mitigación ambiental, mientras que otros 77.5 millones de pesos se destinarán a una fianza ambiental para garantizar el estricto cumplimiento de las medidas ecológicas aprobadas.
El proyecto vial comprende una longitud de 15.4 kilómetros con un diseño de tres carriles por sentido. La infraestructura contempla la construcción de un viaducto de 1.16 kilómetros diseñado para cruzar las vías del tren sin interferir con la operación ferroviaria, un puente sobre la avenida Huayacán, entronques con las carreteras federales 180 y 307, así como obras de drenaje, banquetas y ciclovías.
El tiempo estimado de construcción es de 18 meses y se proyecta una vida útil de 50 años.
La nueva vialidad terrestre tiene la finalidad de descongestionar las avenidas urbanas de Cancún al desviar el flujo de transporte pesado fuera de la mancha urbana. Esto permitirá reducir considerablemente los tiempos de traslado hacia el aeropuerto y facilitar el acceso directo a la nueva terminal de carga ferroviaria, fortaleciendo la cadena de suministro en el norte del estado.
Impacto y Mitigación Ambiental
La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), promovida por Tren Maya S.A. de C.V. y aprobada en los resolutivos de la Gaceta Ecológica, reconoce que la obra causará un impacto directo y permanente en 68.51 hectáreas de selva mediana subperennifolia debido a la pérdida de cobertura vegetal y la fragmentación del hábitat de la fauna silvestre. Asimismo, se identificaron riesgos potenciales de erosión y vulnerabilidad en el acuífero kárstico ante posibles derrames de combustible de la maquinaria.
Para contrarrestar estos efectos, se implementará un Programa de Vigilancia Ambiental que incluye el ahuyentamiento, rescate y reubicación de especies de flora y fauna protegidas, la edificación de pasos de fauna para mantener la conectividad ecológica, la conservación de suelo fértil para restauración, e impermeabilización de zonas de abastecimiento técnico.




