CANCÚN, Q. ROO.– Debido a las altas temperaturas y los elevados índices de humedad que caracterizan a la actual temporada vacacional de verano de 2026, la Secretaría de Salud de Quintana Roo emitió una alerta sanitaria preventiva y una serie de recomendaciones para evitar casos de golpe de calor entre turistas y residentes de la entidad.
El personal médico del estado explicó que el flujo masivo de visitantes en playas, zonas arqueológicas y centros recreativos al aire libre incrementa de manera notable la incidencia de trastornos por deshidratación severa. Las autoridades enfatizaron que los grupos con mayor vulnerabilidad fisiológica ante los choques térmicos son los infantes menores de cinco años, los adultos mayores y los trabajadores de los sectores de la construcción y servicios turísticos expuestos directamente a los rayos solares.
Identificación de síntomas de emergencia
Especialistas en salud pública indicaron que es fundamental saber diferenciar una insolación leve de un golpe de calor, ya que este último representa una emergencia médica real que puede poner en riesgo la vida.
Los síntomas principales ante los cuales se debe buscar atención inmediata en las clínicas locales o puestos de socorro en playas incluyen:
Elevación drástica de la temperatura corporal (superior a los 40°C).
Piel notablemente roja, caliente y con ausencia de sudoración.
Mareos, desorientación, dolor de cabeza punzante e incluso pérdida del conocimiento.
Pulso rápido y acelerado acompañado de náuseas o vómitos recurrentes.
Estrategia preventiva para el turismo
Para mitigar estos riesgos de salud en las zonas de mayor concurrencia como Cancún, Playa del Carmen y Tulum, se recomendó a las agencias turísticas y hoteles dotar de hidratación constante a sus huéspedes y sugerir actividades bajo la sombra durante las horas de mayor radiación térmica, comprendidas entre las 11:00 y las 16:00 horas.
Asimismo, se instó a la población en general a incrementar el consumo de agua simple y sueros orales, evitando sustituirlos con bebidas alcohólicas o excesivamente azucaradas, las cuales aceleran el proceso de deshidratación corporal, garantizando así un desarrollo seguro del periodo vacacional de verano.




