CANCÚN, 19 de agosto.- La dirigencia estatal del Partido Acción Nacional (PAN) en Quintana Roo negó, durante una rueda de prensa realizada ayer martes, estar vendida al gobierno estatal, en medio de cuestionamientos sobre su falta de oposición y de una fractura interna por la presunta falta de entrega de recursos a dirigencias municipales. La conferencia fue encabezada por el diputado federal Ernesto Sánchez Rodríguez y la dirigente estatal del partido, Reyna Tamayo.
El encuentro con medios sirvió también para presentar a Eugenio Barbachano, regidor de Tulum, como nuevo militante del blanquiazul, y para confirmar que el exdiputado local Gustavo Miranda podría sumarse próximamente a las filas panistas, un proyecto que, según Sánchez Rodríguez, no compite con la aspiración a la gubernatura de la senadora Mayuli Martínez Simón, pues la meta del partido es consolidarse como “bloque opositor”.
Cuestionado de forma reiterada sobre la aparente falta de oposición del PAN frente a la administración estatal, Sánchez Rodríguez lo rechazó de manera tajante. “El PAN no está vendido con el gobierno y es la única oposición que dirá las cosas como debe ser”, afirmó, y aseguró que el partido ya cuenta con una estructura que cubre el 80 por ciento de las casillas del estado, con géneros y candidatos prácticamente definidos con base en encuestas, información que por estrategia no se ha hecho pública. “No tenemos acuerdos con nadie; pregúntenles a los de otros colores de los que no hablan”, añadió, y sostuvo que, de existir un pacto con alguna fuerza política, los demás partidos ya lo habrían señalado.
Reyna Tamayo, cuya participación en la conferencia fue mínima, también salió al paso de las críticas. “Quien quiera trabajar, estamos para ello, no estamos para caprichos de nadie”, declaró, y negó haber creado “estructuras alternas” al margen de las dirigencias municipales. Afirmó que las oficinas del partido permanecen abiertas y que su equipo realiza labor en la calle.
Sobre la fractura interna que llevó a una fracción del panismo estatal a ofrecer su propia rueda de prensa para denunciar el abandono de la dirigencia y la falta de entrega de recursos, Tamayo respondió que el presupuesto se otorga con base en resultados y conforme a los nuevos estatutos del partido. “No quieras financiamiento para actividades que no tengan estos objetivos”, señaló, tras lo cual reconoció que existen oficios de dirigencias locales sin respuesta, aunque insistió en que “las puertas están abiertas”. Sánchez Rodríguez, por su parte, calificó de “difícil satisfacer apetitos personales” y atribuyó el momento que vive el blanquiazul a un proceso de cambio en el que “hay quienes se suman y otros que no”.
La tensión se hizo evidente cuando un reportero le señaló a Sánchez Rodríguez que no se ha reunido con la fracción inconforme del partido; el legislador pidió no ser interrumpido y ofreció “tomar un café” para discutir la vida interna del PAN fuera de los medios. Momentos después se disculpó con la ciudadanía por las discusiones sobre presupuesto, al considerar que ese tipo de diferencias son las que tienen “hartos” a los mexicanos.
Barbachano cerró el tema con un llamado a la autocrítica. “Las preguntas son sobre credibilidad. Si eso no se ha consolidado o está en tela de juicio, hay que reflexionar por qué y tomar acciones”, dijo, tras señalar que buena parte del golpeteo político hacia figuras como Gustavo Miranda carece de trascendencia más allá de lo mediático.





