CANCÚN, 18 de agosto.- El 70 por ciento de las obras de construcción proyectadas en Quintana Roo permanece detenido o en pausa por falta de liquidez de los inversionistas, advirtió Víctor Guzmán Hernández, coordinador sindical del ramo de la construcción en la entidad y representante de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC).
Tulum concentra el mayor golpe de la crisis, con un 90 por ciento de sus desarrollos paralizados y apenas un 10 por ciento de la obra con actividad operativa. Cancún aparece como el segundo municipio más afectado, con al menos 10 grandes megaproyectos suspendidos.
La parálisis del sector provocó, según Guzmán Hernández, un éxodo de 80 mil trabajadores de la construcción, sobre una base de 150 mil obreros que laboraban en la entidad al inicio del año. El coordinador sindical calculó que, de manera indirecta, la crisis golpea a otras 250 mil personas integradas a la cadena de valor del ramo: proveedores, transportistas y concesionarios que dependen de la actividad constructora.
Entre las causas de la crisis, Guzmán Hernández señaló el encarecimiento de los materiales, la falta de financiamiento bancario, el alza en los costos operativos y el aumento salarial derivado de la obra del Tren Maya, que reconfiguró las aspiraciones de sueldo de los obreros de la región. El salario semanal, explicó, pasó de un rango de 4 mil a 5 mil pesos a uno de 8 mil a 10 mil pesos, lo que a su vez elevó los impuestos, las cuotas de seguridad social y las cargas operativas de las empresas constructoras.
Ante este panorama, la CROC pidió a los tres órdenes de gobierno reducir la burocracia en el otorgamiento de permisos, dar prioridad a las empresas y sindicatos locales, limitar la incursión de organizaciones externas como la CATEM y equilibrar la participación de las obras que ejecuta la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en la entidad.





