CULIACÁN, 21 de agosto.- Rubén Rocha Moya retomó este viernes el cargo de gobernador de Sinaloa, luego de 112 días de licencia temporal que solicitó el 1 de mayo pasado para someterse a las investigaciones derivadas de acusaciones del gobierno de Estados Unidos, que lo señalaban por presuntos vínculos con el crimen organizado.
“Hoy regreso al ejercicio de mi responsabilidad como gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto”, declaró Rocha Moya al reasumir funciones, que ejercerá hasta el 31 de octubre de 2027, fecha en que concluye su mandato constitucional.
Durante su ausencia, el mandatario renunció de forma voluntaria a su inmunidad constitucional y se sometió al escrutinio de la Fiscalía General de la República (FGR) y de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), instancia que revisó tanto sus cuentas personales como las de sus hijos.
De acuerdo con Rocha Moya, la FGR concluyó al término de la indagatoria que no existen “elementos mínimos de prueba” que sustenten su participación en conductas delictivas. Con base en ese resultado, calificó las acusaciones estadounidenses de “falsas”, “calumnias” y “fabricaciones” que atribuyó a sectores de la “ultraderecha” con el propósito de dañar a la Cuarta Transformación.
El Congreso de Sinaloa aprobó la licencia del gobernador el 2 de mayo y designó como gobernadora interina a Yeraldine Bonilla, quien encabezó la administración estatal durante el periodo de investigación.
En su mensaje de regreso, Rocha Moya reiteró su compromiso con el mandato que le otorgó el electorado sinaloense y con el proyecto de la Cuarta Transformación, sin ofrecer detalles adicionales sobre el estado de las acusaciones que motivaron el proceso en su contra en Estados Unidos.





