CANCÚN, 29 de septiembre.- Eugenio “Gino” Segura fue designado coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía en Quintana Roo, cargo que en los hechos equivale a la candidatura de Morena al gobierno del estado, luego de ganar la encuesta interna con un puntaje de 10 a 0.
Segura se llevó cada uno de los rubros ponderados de la medición y ninguno de sus cinco competidores sumó un solo punto.
Los datos los dio a conocer la dirigencia nacional de Morena en su tabla “Estimación de diferencias entre aspirantes”, la misma que ahora circula en redes y que deja poco margen para la interpretación.
La medición asignó valor a siete rubros: opinión positiva (2 puntos), honestidad (1.25), cercanía, conocimiento de la entidad y cumplimiento (0.25 cada uno), buen candidato (1), disposición a votar por el aspirante (2) y preferencia como candidato de Morena, PT y PVEM (3). Segura ganó todos. La suma da exactamente 10.
El dato que pesa más es el de la preferencia, que vale tres puntos. Ahí Segura registró 36.08 por ciento, frente a 14.41 de Ana Paty Peralta, 10.45 de Rafael Marín, 4.60 de Marybel Villegas, 2.09 de Faviola Palma y 1.04 de Alexa Murguía.
O sea, Segura por sí solo supera la suma de los otros cinco aspirantes, que juntos llegan a 32.59 por ciento.
Tampoco hubo competencia en el resto de la tabla. En conocimiento, Segura alcanzó 54.66 por ciento contra 45.49 de Peralta; en opinión positiva, 29.82 contra 18.09, y en el rubro de quienes sí votarían por él, 30.55 contra 16.38.
Marybel Villegas quedó en cuarto lugar de preferencia, con una cifra casi ocho veces menor a la del ganador, pese a ser la tercera aspirante más conocida, con 32.19 por ciento. La conocen; simplemente no la prefieren.
Hay más. Citlalli Hernández afirmó que en la reunión previa a la designación nadie desconoció el resultado y que todos los aspirantes estuvieron de acuerdo con el método y con lo que arrojó la encuesta.
Ese dato cambia el tono de lo que viene. Si en la mesa hubo aceptación, el intento de Marybel Villegas de impulsar ahora un movimiento en sentido contrario llega tarde y a destiempo.
¿Se vale? Las reglas de Morena se aceptaron antes de conocer los números, no después. Y los números, que quede claro, no dejaron empate que reclamar.




