CIUDAD DE MÉXICO, 5 de octubre.- Los mexicanos pagarían hasta 35 pesos por litro de combustible si el gobierno federal no subsidiara la gasolina y el diésel, afirmó hoy la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su conferencia matutina.
La mandataria defendió la medida con el argumento de que su gobierno decidió apoyar ambos combustibles “para que la gente no tenga que pagar 30, 35 pesos” y para impedir una espiral inflacionaria.
Sheinbaum detalló que la gasolina Magna “debería estar hoy como en 30 pesos o más si no estuviéramos apoyando”, mientras que el diésel “estaría sobre 35 pesos, por ahí, y está en 27 pesos”, una diferencia de alrededor de ocho pesos por litro.
El apoyo se aplica por medio del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). “No se está cobrando el IEPS e incluso hay semanas en donde se subsidia”, explicó la presidenta.
Sobre el costo fiscal, aseguró que su administración hace un balance para que el estímulo no represente un déficit al final del año y quede dentro del presupuesto y de la meta de déficit comprometida por la Secretaría de Hacienda.
La presidenta advirtió que las gasolineras que no cumplen el acuerdo voluntario de precios reciben menos apoyo, porque cobran más.
Sheinbaum atribuyó el encarecimiento de los combustibles en todo el mundo a la guerra en Medio Oriente. “Fue una decisión que tomamos para que no haya una espiral inflacionaria en el país”, sostuvo.



