CANCÚN, 13 de octubre.- Las aseguradoras están dejando de otorgar cobertura en destinos de playa ante el aumento en la frecuencia e intensidad de los huracanes, advirtió Bernardo de la Vega, líder de gobierno corporativo para México, Colombia y Latinoamérica de la consultora EY, a hoteleros y empresarios quintanarroenses durante el foro Economía Verde y Desarrollo Sostenible.
De la Vega señaló que en los últimos años las aseguradoras redujeron a la mitad la oferta de pólizas en sitios como Acapulco, donde conseguir un seguro para un inmueble frente a la playa se ha vuelto muy difícil. El caso de ese puerto, dijo, muestra que asegurar hoteles ya no es rentable.
“Y es que cada vez hay más huracanes que ya no son categoría 1 ó 2; cada vez hay más fenómenos de categoría 5”, afirmó.
Explicó que las pérdidas se han disparado y que el cambio climático ha sido identificado como el mayor riesgo para las reaseguradoras, lo que ha generado preocupación de que algunas zonas y tipos de negocio dejen de ser asegurables. Las pólizas suben de precio, limitan coberturas e incluso algunas compañías salen de ciertos mercados para mejorar sus retornos.
A escala global, indicó que varias reaseguradoras redujeron la capacidad disponible para áreas costeras de alto riesgo climático, con aumentos de primas de 30 a 60 por ciento.
De la Vega advirtió que se verán más pólizas canceladas y que los propietarios tendrán que decidir entre seguir invirtiendo y reinvirtiendo en el crecimiento o abandonar sus proyectos.
Anticipó que el fenómeno será un reto “interesante” para los destinos costeros, porque sin seguro se cierra el acceso a créditos; sin financiamiento no hay reconstrucción, y sin reconstrucción no hay continuidad.
Dijo que esto no se resuelve solo con acciones de sostenibilidad ambiental, sino con decisiones cotidianas de gobierno corporativo: procesos, políticas, delegación de autoridad, rendición de cuentas y estructuras tipo holding que institucionalicen la empresa, reduzcan la dependencia del fundador, permitan gestionar los riesgos estratégicos y absorber choques climáticos y financieros sin poner en riesgo la operación, la inversión y el legado familiar.




