CANCÚN, 29 de agosto. – “Con la inercia actual, en veinte años podríamos perder las playas; los edificios se convertirían en los nuevos rompeolas y sustituirían el papel que antes tenían las dunas costeras”, advirtió el ingeniero Octavio Granados González, jefe de proyectos del Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, quien participó en el evento de divulgación científica sobre la problemática del sargazo, realizado este viernes en la Biblioteca Nacional de la Crónica, en Cancún.
Granados González, funcionario de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), participó como ponente en la conferencia “Estrategia Nacional de Sargazo”, organizada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), en el marco de una jornada que incluyó la premier del documental Sargazo y la mesa de reflexión La Ciencia del Sargazo, con la presencia de investigadores de la UNAM y autoridades ambientales.
En una entrevista posterior, el funcionario explicó que el problema del sargazo no puede analizarse únicamente como una amenaza, sino también como un recurso potencial.
“Hoy lo vemos como un riesgo para el turismo, pero ya se estudia su aprovechamiento como biogás y biofertilizante. Si en algún momento resulta atractivo para empresas nacionales o extranjeras, tendrá que blindarse con regulación, porque de lo contrario podríamos enfrentar incursiones piratas en el Caribe para extraerlo”, señaló.
El especialista destacó que atender el fenómeno exige una visión integral que combine soluciones naturales y estructurales.
“No basta con restaurar arrecifes y pastos marinos. También debemos rescatar las dunas costeras y el matorral, ecosistemas que hemos perdido al privilegiar el desarrollo turístico. En algunos casos habrá que generar nuevas dunas con vegetación o aprovechar parte de la arena contaminada con sargazo. En otros, será necesario combinar estas medidas con infraestructura complementaria”, puntualizó.
Granados subrayó que, si no se toman acciones inmediatas y coordinadas, el costo será alto: “Se perdería el negocio turístico de Cancún. Otros destinos sin este impacto ganarían competitividad. Esa es la realidad”, alertó.
El funcionario también hizo un llamado a las autoridades de todos los niveles de gobierno a dejar de lado los protagonismos y a trabajar de manera conjunta.
“No se trata de quién hace más o quién hace menos. Debemos coincidir en lo fundamental: cuánto recurso hay, qué sigue y cómo lo enfrentamos a futuro. Si no lo hacemos, no solo perderemos playas, perderemos todo”, concluyó.
El evento contó con la presencia de destacadas personalidades académicas y científicas, entre ellas Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM; Manuel Suárez Lastra, director de Divulgación de la Ciencia; María Teresa Sánchez Salazar, directora del Instituto de Geografía; Píndaro Díaz Jaime, director del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología; y Jorge Zavala Hidalgo, director del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático.




