CIUDAD DE MÉXICO, 28 de octubre.— Una conferencia prensa formal incluyó el lunes una escena insólita dentro de la Cámara de Diputados.
Las morenistas Gabriela Jiménez Godoy, vicecoordinadora del grupo parlamentario, y Jessica Saiden Quiroz, presidenta de la Comisión de Seguridad Ciudadana, protagonizaron un momento tan curioso como divertido durante la comparecencia del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, luego de su reunión con la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

El episodio se dio frente a cámaras y reporteros, cuando ambas legisladoras, ante la mirada cómplice y divertida del coordinador de Morena y presidente de la JUCOPO, Ricardo Monreal Ávila, parecieron disputarse —a base de discretos pero firmes caderazos— el codiciado lugar junto al secretario García Harfuch durante la conferencia.
De inicio, Monreal se colocó a la derecha de Harfuch, mientras que a su izquierda se ubicó Jessica Saiden, hija del reconocido jefe policiaco yucateco Luis Felipe Saiden Ojeda.

Instantes después llegó Gabriela Jiménez, quien se colocó al lado derecho de Monreal y, tras intercambiar unas palabras con él —presumiblemente sobre su rango de vicecoordinadora—, el diputado zacatecano le indicó con un gesto que podía cruzar al otro lado y colocarse entre el secretario y Jéssica Saidén.
La diputada oaxaqueña obedeció, intentó ganar el espacio entre Saiden y Harfuch, metiendo una pierna y girando la cadera en un intento por hacerse lugar. Pero la yucateca resistió el empuje con estoicismo y una sonrisa contenida, sin ceder ni un centímetro. Incluso, en algún momento, se acercaron demasiado sus caras, en una especie de reto aterciopelado.
Ante la férrea defensa del espacio, Gabriela Jiménez terminó regresando junto a Monreal, quien ya no pudo ocultar su diversión por el incidente. La escena no pasó desapercibida entre los presentes, que intercambiaron miradas y risas discretas mientras Harfuch continuaba respondiendo preguntas sobre seguridad pública.
El suceso, aunque anecdótico, refleja el carisma y proyección política de Omar García Harfuch, considerado por muchos como uno de los posibles sucesores de Claudia Sheinbaum rumbo al 2030, y quien —según se comenta en los pasillos de San Lázaro— goza de gran popularidad entre las legisladoras, incluso entre algunas de oposición.




