CIUDAD DE MÉXICO, 4 de febrero.- El conflicto entre el gobierno mexicano y la empresa Vulcan Materials, propietaria de la mina Calica en Playa del Carmen, se ha convertido en uno de los puntos formales que Estados Unidos pidió revisar a México de cara a la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El caso forma parte de una lista de 54 asuntos que Washington solicitó abordar antes del proceso de revisión del acuerdo comercial, al tratarse de una controversia con implicaciones en materia de inversión y medio ambiente.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el tema de Calica continúa en análisis y que, hasta ahora, no existe un acuerdo con la empresa, aunque se mantienen abiertas distintas vías de negociación. Entre ellas, la posibilidad de que Vulcan pueda desarrollar actividades extractivas en otro sitio distinto a un Área Natural Protegida, bajo criterios ambientales estrictos, así como el eventual uso alternativo del puerto Punta Venado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la mina ubicada en Playa del Carmen fue clausurada tras exceder los impactos ambientales autorizados, lo que derivó en la declaratoria de Área Natural Protegida, decisión que detonó una controversia vinculada al propio tratado comercial.
El conflicto se arrastra desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, periodo en el que el gobierno federal realizó múltiples intentos por adquirir las dos mil 400 hectáreas propiedad de Vulcan a través de su filial Calica, sin lograr un acuerdo. La propuesta de compra planteada entonces ascendía a 6 mil 500 millones de pesos y contemplaba frenar de manera definitiva la actividad extractiva en la zona.
En junio de 2024, la empresa estadounidense rechazó de manera definitiva la oferta, al considerar que el monto subvaluaba significativamente tanto los yacimientos de piedra caliza como el puerto Punta Venado. Además, acusó al gobierno mexicano de ejercer presiones políticas y abusos de autoridad para justificar la transformación de los terrenos en un área protegida.
Vulcan Materials también cuestionó el plan del expresidente López Obrador de reconvertir la mina en un proyecto turístico, al señalar que, a su juicio, beneficiaría principalmente a intereses privados vinculados al turismo de cruceros y no a la población local.
Con el caso ya incorporado a la agenda del T-MEC, el diferendo por Calica trasciende el ámbito ambiental y se perfila como un tema clave en la relación comercial entre México y Estados Unidos, justo en la antesala de la renegociación del tratado.




