TULUM.— Tras la advertencia pública realizada por motorepartidores sobre presuntos actos de intimidación y abuso por parte de elementos de la Policía Estatal, ciudadanos consultados en distintos puntos del municipio expresaron preocupación y manifestaron respaldo a los trabajadores, al considerar que no se trata de un señalamiento aislado.
En un sondeo realizado en la zona centro y sobre la avenida Tulum, comerciantes, empleados y vecinos coincidieron en que las denuncias deben investigarse a fondo. “Si ellos están hablando es por algo. No creo que pierdan el día solo por gusto”, comentó un trabajador del sector restaurantero, quien pidió mantener su identidad en reserva.
Otros ciudadanos señalaron que el temor a represalias ha impedido que más personas denuncien formalmente. “Muchos prefieren quedarse callados, pero si ya hay un grupo que está alzando la voz, lo correcto es que se les escuche y se revise qué está pasando”, expresó una comerciante del primer cuadro de la ciudad.
Algunos entrevistados indicaron que la problemática no es nueva y que en diversas ocasiones han escuchado comentarios sobre presuntos cobros indebidos o revisiones excesivas. Sin embargo, subrayaron que corresponde a las autoridades estatales esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.
En el recorrido también se recogieron opiniones que apuntan a la necesidad de fortalecer los mecanismos de control interno y transparencia dentro de las corporaciones. “Si hay policías que están haciendo mal su trabajo, deben ser investigados y sancionados. No se puede permitir que se manche la institución”, opinó un vecino de la colonia Huracanes.
A raíz de la inconformidad expresada por los motorepartidores, comenzó a circular en redes sociales una convocatoria ciudadana para documentar y denunciar posibles actos indebidos de elementos policiales, bajo la consigna de “atrapar policías rateros”. Sobre este punto, varios entrevistados señalaron que se sumarán a la iniciativa, siempre que se realice dentro del marco legal y sin confrontaciones directas.
“Si es para grabar, documentar y denunciar por las vías correctas, claro que nos vamos a sumar. La seguridad es de todos”, afirmó un joven trabajador del sector turístico.
El sentir general recogido en el sondeo refleja una demanda clara: que las denuncias sean investigadas con seriedad y que exista coordinación entre autoridades municipales y estatales para garantizar que cualquier irregularidad sea sancionada conforme a la ley. Mientras tanto, parte de la ciudadanía ya anticipa que participará activamente en la convocatoria para vigilar y denunciar posibles abusos.




