TULUM, 31 de agosto.– La protesta iniciada a las 10 de la mañana de este domingo por habitantes de Tulum contra el cobro de acceso a las playas, que quedaron dentro del parque El Jaguar, cumplió ya 10 horas sin solución, con la carretera federal Playa del Carmen–Tulum prácticamente estrangulada.

Aunque los manifestantes accedieron a liberar uno de los dos cuerpos de la vía y convertirlo en doble sentido, persisten largas filas de vehículos en ambas direcciones, complicando la movilidad en la principal carretera que conecta el sur con el norte de Quintana Roo.
Para tratar de aminorar el problema, elementos militares habilitaron una vía alterna para quienes vienen de Playa del Carmen, que conecta con el puente del Tren Maya y desemboca hacia la comunidad de Macario Gómez, en el poniente.
Sin embargo, las filas kilométricas continúan y turistas con maletas siguen caminando a pie en busca de transporte hacia sus hoteles o a los aeropuertos de Tulum y Cancún.

Alrededor de las 8 de la noche, la tensión aumentó cuando una patrulla intentó abrirse paso supuestamente para ayudar a una ambulancia privada a superar el bloqueo. Los manifestantes encapsularon la unidad oficial y solo permitieron el paso de la ambulancia, impidiendo que la patrulla continuara.
El administrador del Parque del Jaguar, coronel retirado Fortino Aquino Torres, no ha atendido a los inconformes, quienes demandan que se elimine el cobro impuesto por la empresa militar GAFSACOMM, propietaria del parque.

Los manifestantes acusan a esta empresa de abuso y señalan que, antes de que asumiera la administración en septiembre pasado, el acceso a las playas era gratuito. Denuncian que el cobro ha reducido drásticamente la afluencia turística, afectando directamente la economía de los tulumnenses.
Los manifestantes han rechazado dialogar con autoridades municipales y estatales y han advertido que no se retirarán hasta que sean atendida por alguna autoridades federal con capacidad para la toma de decisiones.




