Ciudad de México.– Los abogados de Rafael Caro Quintero solicitaron a un tribunal en Brooklyn, Nueva York, que el narcotraficante sea reubicado en un penal “más adecuado y menos restrictivo” para evitar su aislamiento y garantizar sus derechos a la libre expresión y a una defensa efectiva.
En la petición, la defensa pidió la anulación de las Medidas Administrativas Especiales (SAM, por sus siglas en inglés) impuestas al fundador del Cártel de Guadalajara, argumentando que dichas restricciones no cumplen con los requisitos legales y constituyen una sanción inconstitucional.
Como alternativa, propusieron modificar varias disposiciones de las SAM, alegando que no tienen relación con objetivos legítimos de seguridad pública o penal. Entre las quejas, señalaron que Caro Quintero no puede participar en eventos religiosos ni mantener contacto, siquiera indirecto, con su familia, pues su equipo legal tiene prohibido transmitir mensajes a terceros.
De acuerdo con sus abogados, el capo pasa 23 horas diarias encerrado en una celda pequeña y sin ventanas, y durante los fines de semana permanece recluido las 24 horas. La luz permanece encendida de forma permanente, el aire acondicionado es inestable y, con frecuencia, carece de ropa o mantas para resguardarse del frío.
Esta misma semana se informó que el Departamento de Justicia de Estados Unidos no buscará la pena de muerte para Caro Quintero, Ismael “El Mayo” Zambada y Vicente Carrillo Fuentes.
Caro Quintero, detenido originalmente en 1985 y reaprehendido el 15 de julio de 2022, es señalado por la justicia estadounidense como uno de los “jefes de cártel más peligrosos del mundo”. Se le acusa de dirigir una organización criminal continuada y de conspirar para el asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985, crimen que incluyó secuestro y tortura.




