Ciudad de México.— Ante las críticas de la oposición, José Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, aseguró que la nueva Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión no implica espionaje ni censura por parte del Gobierno federal.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, Merino explicó que la reforma mantiene prácticamente la misma redacción que la regulación aprobada en 2014, durante la administración del PAN y PRI.
“El Gobierno ni espía ni censura con la nueva ley de telecomunicaciones. El artículo 183 del dictamen aprobado en el Senado y que está en análisis en la Cámara de Diputados es exactamente igual a la ley vigente de 2014”, afirmó.
El funcionario detalló que la legislación obliga a los concesionarios de telecomunicaciones a colaborar con autoridades de seguridad y procuración de justicia, pero únicamente bajo los lineamientos establecidos en la Constitución y en el Código Nacional de Procedimientos Penales.
Merino subrayó que el artículo 182 del dictamen —correspondiente al artículo 189 de la ley actual— establece que toda colaboración debe realizarse mediante mandamiento escrito, fundado y motivado por una autoridad competente. Asimismo, recordó que el artículo 303 del Código Nacional de Procedimientos Penales estipula que la localización geográfica en tiempo real o la entrega de datos conservados sólo pueden realizarse con autorización judicial y que la información debe destruirse si no resulta útil como prueba.
“Lo que hace la nueva ley, como lo hacía la anterior, es referir a los operadores que deben colaborar en los términos de la ley. Y los términos exigen autorización judicial”, enfatizó.
Para reforzar sus declaraciones, presentó una comparación textual entre los artículos 190 de la ley vigente y el 183 del nuevo dictamen, destacando que ambos son idénticos y no introducen cambios que permitan una mayor intervención de las comunicaciones.
El dictamen se encuentra actualmente en discusión en la Cámara de Diputados.




