Abuya, Sinaloa – 17 de julio de 2025 — Autoridades federales lograron un importante golpe contra el crimen organizado al desmantelar un narcolaboratorio clandestino en el poblado de Abuya, municipio de Culiacán, Sinaloa. En el sitio se aseguraron aproximadamente 950 kilogramos de metanfetamina, así como miles de litros y kilos de precursores químicos utilizados para la elaboración de drogas sintéticas.
El operativo fue realizado en coordinación por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República (FGR), como parte de la “Operación Frontera Norte”, impulsada desde febrero en conjunto con Estados Unidos para combatir el tráfico de drogas y personas.
El laboratorio contaba con una extensión de 80 por 30 metros y estaba completamente equipado para la producción a gran escala. En el lugar también se incautaron 1,600 litros de precursores líquidos, 1,625 kilogramos de sustancias sólidas, herramientas industriales y materiales diversos. De acuerdo con las autoridades, lo asegurado tenía la capacidad de producir al menos 245 kilos adicionales de metanfetamina.
La SSPC estimó que el decomiso representa una pérdida económica de 81 millones de pesos para el crimen organizado. Todo el material incautado fue puesto a disposición del Ministerio Público, que continuará con las investigaciones correspondientes.
Este operativo se da en el contexto de una creciente tensión interna en el Cártel de Sinaloa, tras la detención de Ismael “El Mayo” Zambada en julio pasado. Diversos informes indican que su captura habría sido facilitada por Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” Guzmán, lo que provocó una fractura entre las facciones conocidas como Los Mayos y Los Chapitos.
Desde que comenzó esta pugna en septiembre de 2024, la violencia ha dejado más de 1,000 muertos en la entidad. La situación ha generado preocupación en el gobierno de Estados Unidos, que ya clasificó al Cártel de Sinaloa como organización terrorista, debido al incremento en su capacidad de producción y tráfico de estupefacientes hacia su territorio.
Las autoridades mexicanas reiteraron su compromiso de continuar combatiendo a las organizaciones criminales mediante operativos estratégicos y coordinación internacional.




