CIUDAD DE MÉXICO.— Empresarios de Ciudad del Carmen, Campeche, denunciaron que Petróleos Mexicanos (Pemex) no ha cumplido con el pago de adeudos atrasados, a pesar de que la presidenta Claudia Sheinbaum les prometió en junio que comenzarían a recibir el dinero en julio.
Rubén Rosiñol Abreu, presidente del Consejo de Hombres y Mujeres de Negocios en Carmen, aseguró que ningún empresario local ha recibido pagos correspondientes a 2024 o 2025, ni ha recibido encargos de nuevos trabajos. “Cada día es más crítica nuestra situación… seguimos con embargos del IMSS, embargos de cuentas, pérdida de registros patronales, pagos al SAT… se nos está yendo como en feria”, dijo vía telefónica.
El 22 de junio, durante una visita a Ciudad del Carmen, Sheinbaum anunció que ya existía un plan para normalizar los pagos y tomó nota de la queja de Rosiñol, incluso prometiendo gestionarle una reunión con la secretaria de Energía, Luz Elena González. Sin embargo, el empresario afirmó que no han recibido respuesta.
El 6 de agosto, Sheinbaum y González informaron que Pemex había liquidado 230 mil millones de pesos en adeudos con proveedores. No obstante, dos días después, la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (Amespac) sostuvo que la deuda total ascendía a 431 mil millones de pesos, de los cuales 94 mil millones corresponden a esa organización. En Ciudad del Carmen, los empresarios calculan adeudos de alrededor de 7 mil millones de pesos solo a pequeñas y medianas empresas locales.
La falta de pagos se ha sumado a la ausencia de nuevos contratos, lo que ha agravado la crisis económica en la región. Juan Carlos del Río, director de Ingenieros Electrónicos Civiles Eléctricos SA (IECESA), advirtió que, si la situación no mejora, cerrará su empresa en diciembre tras 35 años de operación. Actualmente mantiene solo 25 empleados, frente a los 70 fijos y 300 eventuales que llegó a tener.
La contracción de la actividad petrolera ya ha provocado la pérdida de más de 15 mil empleos en Ciudad del Carmen, afectando no solo a proveedores directos de Pemex, sino también a comercios, hoteles, restaurantes y servicios locales. “Es una crisis generalizada”, lamentó Rosiñol.




