CIUDAD DE MÉXICO, 27 de enero.- A un mes de los hechos, autoridades federales presentaron un primer informe sobre el incidente ocurrido en una curva del Tren del Istmo de Tehuantepec (Transístmico), en el que se señaló que la locomotora circulaba a una velocidad superior a la permitida.En un mensaje a medios de comunicación, la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy, informó que la FGR ya ejerció la acción penal, es decir, judicializó la imputación ante un juez federal para que se vincule a proceso al o los presuntos responsables del siniestro.
“Derivado de lo anterior y a la luz de los hechos, esta Fiscalía determinó ejercer acción penal, elementos de la agencia de investigación criminal de la Fiscalía General de la República y nuestros ministerios públicos llevan a cabo diversas diligencias y acciones por la probable comisión de los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas“, detalló.
De acuerdo con la Fiscal, en el tramo en donde ocurrió el accidente el tren viajaba a 65 kilómetros por hora, cuando reglamentariamente la velocidad para el servicio de pasajeros era de 50 kilómetros por hora.
“En cuanto a la información contenida en la caja negra de la locomotora, podemos señalar que el tren llegó a velocidades de 111 kilómetros por hora en zonas de recta, donde la velocidad máxima permitida es de 70 kilómetros por hora, lo que implica que transitaba 41 kilómetros por encima de límite autorizado”, dijo en su mensaje.
“Asimismo, llegó a la velocidad de 65 kilómetros por hora en la curva en la que sucedió el siniestro, cuando la máxima permitida en este punto era de 50 kilómetros por hora, es decir, circulaba 15 kilómetros arriba del límite permitido. Es de tomarse en cuenta que el exceso de velocidad en un tren es mucho más peligroso que en un vehículo convencional”.
Si bien expuso que los peritajes e investigaciones de campo permitirán establecer si existen otros factores que influyeron en el siniestro, de momento Godoy dijo que no hay elementos para establecer uno distinto al exceso de velocidad.
“De la verificación inicial de la infraestructura de vía que se hizo posterior al siniestro, no se encontraron daños en los componentes de la superestructura y subestructura ferroviaria, es decir, rieles, fijaciones, durmientes, balastro, sub balastro y terraplenes, distintos aquellos directamente atribuibles al siniestro“, afirmó.




