Cancún, 14 de enero (InZoom.Mx).- El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Benito Juárez puso en marcha una nueva estrategia de colaboración con el sector privado para fortalecer la protección de los derechos de la infancia en la región.
Durante la presentación de la campaña “Boston’s Pizza Care”, la directora general de la institución, Marisol Sendo Rodríguez, informó que esta iniciativa se llevará a cabo del 19 de este mes al 15 de febrero con el objetivo primordial de beneficiar a los 235 menores que forman parte del Programa de Prevención y Atención del Trabajo Infantil.
La dinámica de la campaña consiste en la venta de corazones simbólicos con un costo de 25 pesos cada uno, bajo una ambiciosa meta de comercializar cinco mil unidades. Un por-centaje de lo recaudado será donado directamente al DIF para cubrir necesidades funda-mentales como calzado y ayuda alimentaria.
Sendo Rodríguez, quien asistió en representación de la presidenta municipal Ana Paty Pe-ralta, destacó que la suma de empresas socialmente responsables es vital para enfrentar las causas multifactoriales que generan el trabajo infantil, permitiendo que los niños se reintegren a actividades propias de su edad como el juego y el estudio.
El impacto de estas alianzas ya cuenta con antecedentes positivos en el municipio. Evelyn González Solís, directora de Prevención de Riesgos Psicosociales, recordó que en 2024 esta misma colaboración logró recaudar más de cien mil pesos mediante la venta de 3,500 piezas.
Aquellos recursos fueron destinados a la compra de zapatos para más de 200 bene-ficiarios, lo que demuestra la efectividad de estos programas para mejorar las condiciones de vida de las familias en situación prioritaria y asegurar que los menores no abandonen sus aulas por motivos económicos.
El DIF municipal reportó que durante el año pasado se realizaron 139 recorridos estratégi-cos en cinco zonas críticas de expulsión, logrando detectar a 65 menores en situación de trabajo, de los cuales 35 ya han sido integrados al sistema de atención integral.
Actualmente, un equipo de promotores infantiles comunitarios realiza un seguimiento puntual con las familias para verificar que los niños de entre 6 y 13 años mantengan su regularidad escolar y reciban el acompañamiento necesario para su desarrollo.




