Felipe Carrillo Puerto, 21 de junio (InZoom.mx).— La comunidad maya de San Francisco Aké vive una situación crítica desde hace más de cinco días, al quedarse sin energía eléctrica, más de un centenar de familias enfrentan el calor extremo, la pérdida de alimentos y una creciente preocupación por la salud de niños y personas mayores.
“Estamos completamente abandonados”, denunció Ubaldo Tuz Itzá, secretario del comisariado ejidal, quien lamentó la indiferencia de la paraestatal ante una falla que desde el pasado domingo mantiene a la comunidad sin suministro. “Nos exigen pagar cada dos meses, pero cuando se trata de dar mantenimiento o solucionar una avería, se tardan lo que quieren. Eso es lo lamentable”, expresó.
Los efectos del apagón han sido devastadores: sin ventiladores, sin refrigeradores y con temperaturas superiores a los 35 grados, la comunidad sobrevive entre la frustración y la impotencia. Varias familias han perdido sus alimentos y temen por la salud de los más vulnerables.

Vecinos aseguran que han reportado el problema en múltiples ocasiones sin obtener respuesta. “A nosotros no se nos permite deber ni dos días, y cuando alguien no puede pagar, le cortan la luz de inmediato y hasta multa tiene que pagar. Pero cuando se trata de una falla de ellos, nadie da la cara”, reclamó una vecina.
Los habitantes de San Francisco Aké hacen un llamado urgente a las autoridades estatales y federales para que intervengan y obliguen a la CFE a restablecer el servicio lo antes posible. Lo que comenzó como una molestia ya se convirtió en una amenaza para la salud y el bienestar de toda la comunidad.




