MADRID, 21 de enero.- México busca consolidarse como una de las grandes potencias turísticas globales y tiene un objetivo claro: convertirse en el quinto país con más visitantes del mundo hacia 2030. Con esa meta, el país llega a España como socio principal de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026, uno de los escaparates más influyentes del sector a nivel internacional.
La recuperación del turismo tras la pandemia ha colocado a México como el sexto destino más visitado del planeta, una posición que el Gobierno federal pretende escalar con una estrategia basada en la diversidad cultural, la conectividad, la promoción internacional y el impulso de grandes eventos. En FITUR, México despliega en el pabellón principal la oferta turística de sus 32 estados, mostrando un mosaico de experiencias que van desde el Caribe Mexicano y las playas del Pacífico, hasta el turismo cultural, gastronómico, deportivo y de naturaleza.
“México no sería potencia turística sin la cultura que tiene. Son 32 mundos diversos, un mosaico de colores, gastronomía, artesanía y recursos naturales que enamoran al visitante y lo hacen regresar”, afirmó la secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, en entrevista con El País.
Las cifras respaldan el optimismo: el año pasado, el país recibió alrededor de 88 millones de visitantes internacionales, mientras que cerca de 100 millones de mexicanos viajaron dentro del territorio nacional. El turismo representa actualmente el 8.7% del Producto Interno Bruto (PIB) y es uno de los principales generadores de empleo, especialmente entre jóvenes. En comparación con 2024, el número de turistas creció 6% y la derrama económica aumentó 7%.
La mira inmediata está puesta en 2026, año en el que México será sede de la Copa del Mundo de Futbol, con partidos en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, evento que se prevé atraiga a más de 5.5 millones de visitantes. A ello se suma el Gran Premio de la Fórmula 1, el regreso de la NFL al Estadio Azteca y el potencial del turismo religioso, ante la posible visita del papa León XIV a la Basílica de Guadalupe.
FITUR también se presenta como una plataforma clave para la atracción de inversiones. De acuerdo con la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), la participación de México en la feria podría generar hasta 580 millones de dólares en inversiones para el sector. Además, el país apuesta por diversificar mercados, con especial interés en Asia y, particularmente, en China, uno de los mayores emisores de turistas a nivel mundial.
En paralelo, el Gobierno federal ha reforzado las estrategias de seguridad en los principales destinos turísticos y ha impulsado proyectos de infraestructura como el Tren Maya, así como la modernización de aeropuertos en las sedes mundialistas. A ello se suma la promoción de la gastronomía mexicana, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, y la celebración de los 50 años del Tianguis Turístico, que en 2026 regresará a Acapulco.
Con una oferta que combina sol y playa, cultura, gastronomía, deporte, naturaleza y grandes eventos internacionales, México apuesta su futuro turístico a un abanico de experiencias con las que busca atraer a más visitantes, aumentar el gasto turístico y consolidarse, en los próximos años, como el quinto país más visitado del mundo.




