ÑCIUDAD DE MÉXICO, 26 de enero.— Pese a haber afirmado que México actúa en ejercicio pleno de su soberanía y que no se subordina a presiones externas, el Gobierno mexicano dio marcha atrás y suspendió el envío de un cargamento de petróleo a Cuba, una decisión que contrasta con el discurso oficial sostenido apenas semanas atrás por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Petróleos Mexicanos (Pemex) retiró de su programación un cargamento de crudo que estaba previsto para enviarse este mes a la isla caribeña, de acuerdo con documentos a los que tuvo acceso Bloomberg. El embarque, programado originalmente para mediados de enero, habría llegado a Cuba antes de que concluyera el mes, pero fue eliminado sin explicación oficial.
El cargamento estaba destinado a ser transportado a bordo del buque Swift Galaxy, según el programa original. Sin embargo, el envío fue cancelado de manera discreta, sin que Pemex o la Secretaría de Energía informaran las razones del cambio de decisión.
La suspensión ocurre en un contexto de creciente presión del Gobierno de Estados Unidos sobre Cuba, ahora encabezado nuevamente por el presidente Donald Trump, quien lanzó una advertencia pública contra la isla. “NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA. ¡CERO! Sugiero encarecidamente que lleguen a un acuerdo ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE”, escribió Trump en su red Truth Social, una semana después de la captura del líder venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
Antes de esa advertencia, la presidenta Sheinbaum había señalado que México continuaría enviando petróleo a Cuba como parte de una ayuda humanitaria, en respaldo a un país afectado por apagones crónicos y escasez de alimentos y combustibles. En ese mismo contexto, había subrayado que la política exterior mexicana se define de manera soberana.
México comenzó a enviar crudo a Cuba en 2023, luego de que Venezuela redujera sus suministros debido a la caída de su producción petrolera. Durante 2025, Pemex envió en promedio un buque mensual, equivalente a unos 20 mil barriles diarios, según datos recopilados por Bloomberg.
Hasta el momento, Pemex y la Secretaría de Energía no han respondido a solicitudes de comentarios sobre la suspensión del envío ni sobre si la decisión obedece a razones técnicas, comerciales o políticas.




