Trabajo coordinado del INAH con agrupaciones particulares da fructíferos resultados

El arqueólogo Antonio Reyes, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), destacó que gracias al trabajo que realizan desde hace seis años con varios grupos y asociaciones, dedicadas a explorar cavernas, cuevas y cenotes se han dado hallazgos importantes, como la ocurrida en Chemuyil.

Ese hallazgo se da a cargo del Círculo Espeleológico del Mayab, encabezado por el biólogo Roberto Rojo, que realiza el proyecto denominado “Cenotes Urbanos en Playa del Carmen”, mediante el cual se pretende dar el verdadero valor a esos espacios y realizar un mapeo para efectuar posteriormente actividades como limpieza y exploración.

Cuando ocurre un hallazgo, como esta vez en una oquedad en Chemuyil, dijo que se sigue un protocolo. Lo primero no tocar, tomar fotografías y notificar al Centro INAH Quintana Roo de la presencia de bienes arqueológicos, en este caso de una olla dentro de un nicho.

Al acudir a inspeccionar descubrieron otros vestigios más, se realizó un mapeo del lugar y se llenó una cédula de registro público de zonas arqueológicas con lo cual el sitio queda protegido.

“Es común encontrar objetos fragmentados, aunque esta vez estaban completos. Pertenecen al periodo clásico tardío, es decir de 1,200 a 1,500 Antes de Cristo, y con formas muy características. Por lo general esos espacios eran considerados sagrados por los mayas, pues contienen un elemento vital, el agua”, expresó.

Entrevistado por Radio Fórmula, abundó que dos de esas ollas fueron localizados en nichos naturales para recolectar agua de las estalactitas.

Hay un tercer elemento no relacionado directamente con el nicho, se trata de un cajete trípode con soportes cónicos, empleado como parte de un elemento ritual.

Todos los objetos ya están bajo resguardo del INAH, donde se les dará una limpieza manual, posteriormente pasarán al departamento de restauración donde serán sometidos a una serie de tratamientos para su protección.

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