Ambientalistas advierten el daño que causará un cuarto muelle de cruceros en Cozumel

Dado que es una obra innecesaria y ocasionará que desaparecerían especies coralinas, ambientalistas, biólogos, buzos y habitantes de Cozumel rechazaron la construcción del cuarto muelle de cruceros, en medio de dos áreas naturales protegidas de la isla, aprobado por Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Adrián Villegas Jiménez, integrante de la Red de liderazgo del Sistema Arrecifal Mesoamericano, advirtió que Cozumel no tiene la capacidad, ni la infraestructura vial necesaria para incrementar el atraque de cruceros, que es de siete al mismo tiempo.

“Este muelle no se necesita y el argumento más contundente es porque ya hay siete posiciones de atraque de cruceros de última generación. Con esa obra aunado a que la Semarnat autorizó la ampliación del muelle internacional, Cozumel podrá tener 10 cruceros al mismo tiempo”, señaló.

Esta situación, abundó, significaría una cantidad de visitantes gigantesca con todos los problemas de logística, ambiental por la generación de sólidos, y aguas residuales, que no pueden ser atendidos por la planta de tratamiento de la isla.

También puntualizó que con la construcción del muelle desaparecen especies coralinas protegidas por la NOM 059 de la Semarnat, mismas que ayudan a la conectividad ecológica entre el Parque Nacional Arrecifes de Cozumel con el ANP del Norte de la isla.

“Al construir el muelle se va destruir la conectividad entre las áreas naturales protegidas. Además ese espacio es utilizado por prestadores de servicios turísticos, actividad de la que se benefician muchas familias.

El pasado siete de diciembre, la Semarnat aprobó que la empresa Muelles del Caribe construya el proyecto “Muelle Cozumel, Terminal de Crucero”, sometido al Procedimiento de Evaluación del Impacto Ambiental (PEIA) desde el 15 de octubre de 2020.

El proyecto fue sometido a consulta pública del 8 de abril al 6 de mayo. Hubo 243 observaciones vía electrónica, entre los cuales, expertos advirtieron que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) “no sustenta” la viabilidad del proyecto con información real, y su contenido “es engañoso”.

Contrario a la opinión de los expertos, y a pesar de que se aportaron elementos técnicos que demostraban que la obra pone en riesgo el ecosistema de las Áreas Naturales Protegidas, la Semarnat autorizó las obras, lo que derivó protestas en la isla, incluso exigieron a la dependencia los resultados de la consulta pública a la que fue sometido el proyecto.

La consulta fue solicitada por las asociaciones ambientalistas Cielo, Tierra y Mar, Citymar, Grupo Ecologista del Mayab, Manglares más vivos más sanos, y Coral Reef Restoration, así como las empresas locales, Sand Dollar Sports Dive, entre otras.

Servicios turísticos que no tienen permiso para ingresar a las áreas naturales protegidas utilizan ese espacio porque existe flora y fauna marina para llevar a turistas, y también es un área empleada por mucha gente para actividades deportivas.

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