HOLBOX, 12 de septiembre.— Tras el incendio forestal que consumió más de 670 hectáreas de selva en la Isla de Holbox, organizaciones de la sociedad civil exigieron a las autoridades federales, estatales, municipales y agrarias una investigación inmediata para sancionar a los responsables, al presumirse que el siniestro fue provocado.
También solicitaron decretar una veda por 20 años en la zona afectada, conforme a la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.
El incendio se registró el pasado 22 de agosto en la zona de Punta Mosquito/La Ensenada, al noroeste de la isla, dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam, y se mantuvo activo durante nueve días hasta ser liquidado a inicios de septiembre. La superficie dañada equivale a 941 canchas de fútbol o a la extensión del Bosque de Chapultepec en la Ciudad de México. De acuerdo con Protección Civil, fue el único incendio fuera de temporada registrado en Quintana Roo en 2025.
El siniestro provocó la fragmentación del ecosistema de Holbox, prácticamente dividiendo la isla de este a oeste. Se reportaron daños a manglares —clave para la protección costera y la captura de “carbono azul”—, pérdida de cobertura vegetal y afectaciones a la fauna silvestre.
La zona impactada es hábitat de especies emblemáticas como jaguar, tapir y manatí, así como de aves como el flamenco americano y la garza rojiza. Punta Mosquito, además, es el sitio de anidación más importante para la tortuga carey en Quintana Roo, con un promedio de 1,269 nidos anuales en los últimos cinco años.
Las organizaciones advirtieron también riesgos de erosión en dunas, arrastre de cenizas a humedales y afectaciones a la calidad del agua, lo que compromete la conectividad ecológica de Yum Balam, conformada por selvas, manglares, dunas y humedales.
Exigen acciones urgentes
Entre las medidas solicitadas, demandaron que se inicien de inmediato los peritajes para determinar el origen del fuego y se apliquen las sanciones correspondientes en caso de comprobarse que fue intencional; que se decrete e inscriba una veda forestal por 20 años en el Registro Forestal Nacional, a fin de impedir cualquier intento de cambio de uso de suelo hasta que se acredite la regeneración; y que se coordinen dependencias federales, estatales y municipales para dar oponibilidad y control a los trámites relacionados. Asimismo, pidieron que se boletine el polígono siniestrado a todas las instancias competentes para evitar permisos o concesiones que contravengan la veda, además de implementar vigilancia permanente por tierra, mar y aire junto con campañas de prevención de incendios forestales.
Las agrupaciones recordaron que el artículo 420 Bis del Código Penal Federal sanciona con cárcel la provocación de incendios en selvas y áreas naturales protegidas.
“Se trata de un daño ecológico de gran magnitud que exige acciones inmediatas de las autoridades para garantizar la recuperación del ecosistema y evitar que intereses particulares se aprovechen del área devastada”, señalaron.




