CHETUMAL, 19 de junio.— La intervención en los árboles de ficus ubicados en la avenida de los Héroes, en pleno corazón de la capital quintanarroense, generó una amplia reacción ciudadana tras lo que debía ser una poda rutinaria.

Las imágenes de los árboles severamente mutilados desataron la inconformidad de vecinos, comerciantes y activistas ambientales, quienes denunciaron el exceso en los cortes y el daño al paisaje urbano.
La presidenta municipal de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez Hernández, reconoció públicamente el error, pero señaló como responsables a los trabajadores del área de Servicios Públicos.
Afirmó que la poda fue mal ejecutada y que se abrirá una investigación para deslindar responsabilidades.
De cualquier manera, al Ayuntamiento “se le pasó la mano” en estas tareas encargadas a un equipo encabezado por Luis Mario Ramírez Campos.
Sin embargo, más allá del impacto visual y ecológico, la situación ha revelado otro aspecto: la poda fue solicitada por empresarios desde 2024, lo que implica un retraso de al menos ocho meses en la atención a esa demanda ciudadana. Es decir, la autoridad municipal actuó tarde y, cuando lo hizo, lo hizo mal.
La controversia ha crecido en redes sociales, donde ciudadanos acusan a la administración local de dañar innecesariamente el entorno y de actuar sin sensibilidad ambiental ni supervisión técnica.
La regidora Lidia Rojas Fabro, de Movimiento Ciudadano, también se sumó a las críticas y pidió explicaciones públicas, en lo que ha sido interpretado como un posicionamiento con miras electorales.
Mientras tanto, la autoridad municipal asegura que se aplicarán sanciones administrativas contra quien resulte responsable.




