CIUDAD DE MÉXICO, 11 de marzo.— Por primera vez desde que la alianza Morena–PT–PVEM llegó a la Presidencia de la República, los partidos que integran la llamada Cuarta Transformación votaron de manera diferenciada en el Congreso, lo que derivó en el rechazo de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La iniciativa del Ejecutivo no alcanzó la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución, luego de que el PT y una parte del PVEM votaran en contra, junto con las bancadas de PRI, PAN y Movimiento Ciudadano.
Tras una sesión de poco más de dos horas en la Cámara de Diputados, en la que intervinieron principalmente los coordinadores parlamentarios, el dictamen obtuvo 259 votos a favor y 234 en contra, además de una abstención del diputado del PVEM Raúl Bolaños Cacho. Al no reunir las dos terceras partes necesarias, la propuesta fue desechada.
División inédita en la alianza oficialista
La votación evidenció la primera ruptura legislativa dentro de la coalición gobernante.
Aunque Morena respaldó mayoritariamente la iniciativa, tres legisladores de ese partido votaron en contra: Giselle Arellano, Santy Montemayor y Alejandra Chedraui Peralta.
El PVEM también votó dividido. Un grupo de legisladores del partido verde —varios de ellos electos originalmente bajo las siglas de Morena— respaldó la reforma, mientras que otros integrantes se pronunciaron en contra.
Por su parte, el PT rechazó la propuesta en bloque: de sus 49 diputados, 47 votaron en contra, uno a favor —Roberto Corral Ordóñez— y uno más no asistió a la sesión.
Al no alcanzar los votos necesarios, el dictamen fue desechado sin pasar a la discusión en lo particular, etapa para la que ya se habían registrado diversas reservas.
Morena anuncia “Plan B”
Tras conocerse el resultado de la votación, legisladores de Morena comenzaron a corear “Plan B, Plan B” y “Es un honor estar con Claudia hoy”, en respaldo a la presidenta.
El coordinador de la bancada morenista, Ricardo Monreal, defendió la iniciativa al señalar que buscaba perfeccionar el sistema electoral mexicano y atender la demanda de elecciones más limpias y menos costosas.
No obstante, reconoció el desacuerdo con los aliados legislativos y lo calificó como “un desacuerdo momentáneo”, al tiempo que anunció que su bancada comenzará a construir un “Plan B” para impulsar cambios en materia electoral.
“A nuestros aliados, que hoy pueden caminar por veredas distintas, les expresamos nuestro respeto. Las coyunturas legislativas pasan, pero el proceso de transformación que vive México es más profundo que cualquier desacuerdo”, señaló.
Críticas de la oposición
Durante el debate, las bancadas de PRI, PAN y Movimiento Ciudadano rechazaron la iniciativa al considerar que alteraba las reglas democráticas y favorecía al partido en el poder.
El coordinador del PRI, Rubén Moreira, calificó la propuesta como “la consagración del autoritarismo con ropaje electoral”, mientras que la coordinadora de MC, Ivonne Ortega, sostuvo que una reforma electoral debe construirse desde la pluralidad y no desde el poder.
En tanto, el coordinador del PT, Reginaldo Sandoval, aseguró que su partido respalda el proyecto de la Cuarta Transformación, pero advirtió que no acompañará medidas que puedan derivar en un sistema político hegemónico.
Pese al revés legislativo, Morena adelantó que buscará nuevas vías para impulsar cambios al sistema electoral, mientras mantiene abierta la posibilidad de reconstruir acuerdos con sus aliados parlamentarios.




