CANCÚN, 5 de agosto.— Mario Machuca Sánchez, el dirigente de la CROC asesinado el lunes en céntricas calles de esta ciudad, fue parte de una generación de líderes sindicales formada bajo la influencia de Alberto Juárez Blancas y Roberto Castellanos Tóvar, dirigentes históricos de esa central obrera.
En 1994, fue enviado a Quintana Roo junto con un grupo encabezado por Isaías González Cuevas —actual dirigente nacional de la CROC— para asumir el control y reorganización de la central obrera en el estado, tras la ruptura con su entonces líder fundador, Salvador Ramos Bustamante, a raíz de un duro enfrentamiento con el entonces gobernador Mario Villanueva Madrid por la asignación de candidaturas a legisladores federales.
Roberto Castellanos, entonces secretario general en la Ciudad de México, se estableció como dirigente de la CROC en Quintana Roo durante varios años.
Con el paso de los años, entre los cuadros que llegaron con él, Mario Machuca asumió la dirigencia en el municipio de Benito Juárez (Cancún), donde fue consolidando una estructura sindical sólida y de amplio alcance.
A lo largo de las últimas tres décadas, Machuca fue una figura clave en el crecimiento de la CROC en Quintana Roo. Bajo su coordinación en Cancún, la organización sindical alcanzó alrededor de 55,000 afiliados, convirtiéndose en la central obrera con mayor representación en el estado y uno de los pilares más relevantes de la CROC a nivel nacional.
En el ámbito político, ocupó diversos cargos:
• Regidor de Transporte y Vialidad del Ayuntamiento de Benito Juárez (2005–2008)
• Diputado local en la XIV Legislatura del Congreso del Estado de Quintana Roo
• Diputado federal en la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión
También fue fugaz candidato a presidente municipal de la alianza PRI-Verde en 2018, pero al no cumplir los requisitos fue sustituido por Pablo Bustamante, actual secretario del Bienestar del gobierno del estado.
Durante su paso por el poder legislativo impulsó iniciativas en materia de turismo, no discriminación, salud pública y protección al trabajo artesanal.
Además de su labor como dirigente sindical y legislador, Machuca se desempeñó como coordinador nacional de programas sociales de la CROC en distintos estados y como representante del Sindicato Gastronómico de Quintana Roo.
Mario Machuca, quien en unos días más cumpliría 62 años de edad, contaba con estudios de nivel medio superior y formación complementaria en marketing político, redes sociales y comunicación con el electorado. Estaba casado con Leticia Lozano y era padre de cuatro hijos.
Su trayectoria forma parte de la historia reciente del sindicalismo en el Caribe mexicano, en un periodo de expansión, institucionalización y protagonismo político de las organizaciones obreras en la región.




