Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no intervendrá en las decisiones del Poder Judicial, y reiteró que no llamará al nuevo presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, para influir en sus votaciones. En conferencia, la mandataria subrayó que la reforma judicial promovida por su gobierno no tiene como objetivo someter a los jueces al poder ejecutivo, sino devolver al pueblo el control sobre la justicia.
“Lo más importante es que no le voy a hablar para orientar ninguna votación”, afirmó Sheinbaum. “No luchamos tantos años por la democracia ni propusimos la elección del Poder Judicial para terminar dándole instrucciones a los jueces”, añadió.
La presidenta recalcó que el objetivo de la reforma es fortalecer la autonomía del Poder Judicial y garantizar el Estado de Derecho, tras años de corrupción en la Corte, según denunció. “No todos, pero muchos ministros, jueces y magistrados han sido muy corruptos”, señaló. “Lo que buscamos es que los nuevos jueces, magistrados y ministros —elegidos por el pueblo— sean garantes reales de la justicia en nuestro país”.
Al ser cuestionada sobre la cercanía política de algunos de los candidatos ganadores con la Cuarta Transformación, Sheinbaum consideró natural esa vinculación. “La gran mayoría del pueblo de México apoya a la Cuarta Transformación. Si hay personas con una historia vinculada al movimiento, es lógico que el pueblo las elija”, sostuvo.
La presidenta también criticó a los partidos de oposición por negarse a participar en el proceso judicial: “El PAN y el PRI llamaron a no votar. Si no presentas candidatos y llamas a la abstención, no puedes esperar que haya representantes con posturas distintas”.
Sheinbaum reafirmó que su administración respetará la independencia de los nuevos integrantes del Poder Judicial, elegidos por voto popular, y confió en que contribuirán a erradicar la impunidad y fortalecer la justicia en México.




