CANCÚN, 23 de julio.— Una red de intereses criminales y familiares podría haber operado al amparo del Tren Maya, uno de los principales megaproyectos del gobierno federal.
De acuerdo con reportes de inteligencia revelados por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), Raúl Bermúdez Arreola, exdelegado del Fonatur en Cancún y encargado de los tramos 4 y 5 del Tren Maya en los primeros años del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, habría sido el enlace operativo de su tío, Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco e identificado como uno de los líderes del grupo criminal “La Barredora”.
Según los documentos de inteligencia citados por MCCI, La Barredora planeaba abastecer hasta 180 mil litros semanales de combustible robado (huachicol) para las obras del Tren Maya, además de rentar terrenos al gobierno federal en Quintana Roo a precios inflados.
Estas operaciones, según los reportes, coincidieron con el periodo en que Raúl Bermúdezejercía control administrativo y territorial sobre los tramos 4 y 5, los más avanzados en la primera etapa del proyecto.
Bermúdez Arreola fue cesado en 2021 tras un escándalo por el uso irregular de una residencia oficial en la zona hotelera de Cancún, la cual presuntamente alquilaba en plataformas como Airbnb y Booking.
En su momento, el caso fue manejado como un asunto meramente administrativo. No obstante, la revelación de su vínculo familiar con Hernán Bermúdez Requena, alias “Comandante H”, buscado actualmente por la justicia internacional por vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sugiere un posible trasfondo criminal y una infiltración más profunda en la obra.
Fuentes del sector hotelero en Cancún señalaron en su momento a Bermúdez Arreola como un funcionario de trato autoritario, que intentaba controlar procesos logísticos de la obra sin transparencia ni coordinación con autoridades locales y empresarios.
Los nuevos datos revelados por MCCI reabren interrogantes sobre el nivel de infiltración del crimen organizado en los megaproyectos federales, así como sobre la falta de controles y supervisión en las contrataciones, asignaciones y manejo de recursos públicos.
Hasta ahora, ni Fonatur ni el gobierno federal han emitido postura alguna sobre el parentesco entre Raúl y Hernán Bermúdez, ni sobre los posibles vínculos operativos entre ambos en torno al Tren Maya.




