CIUDAD DE MÉXICO, 17 de noviembre.- La primera movilización masiva convocada por la llamada Generación Z contra el Gobierno de Claudia Sheinbaum desató un choque inmediato entre figuras políticas, que desde distintos frentes se acusaron de manipular el origen y el desarrollo de la protesta.
Guadalupe Acosta Naranjo, integrante del Frente Cívico Nacional, afirmó que desde el Gobierno federal se activó una estrategia para presentar la marcha como violenta y responsabilizar a los manifestantes. Según dijo, la repentina coincidencia discursiva entre gobernadores, ministros de la Corte, dirigentes de Morena y perfiles afines en redes sociales solo pudo provenir de una coordinación central.
“Fue una operación desde la Presidencia —señaló— para deslegitimar la marcha. No es casual que todos salieran con la misma narrativa, amplificada por bots y voceros alineados”.
Desde Morena, la dirigente nacional Luisa Alcalde respondió que la movilización del sábado se infló desde la Oposición, que buscó proyectar mayor convocatoria. Criticó además a quienes encabezaron los contingentes, asegurando que entre los asistentes había figuras de organizaciones opositoras más que jóvenes.
“Los mismos de siempre”, resumió durante un evento partidista en la Ciudad de México.
A la protesta se sumaron grupos diversos, entre ellos el Movimiento del Sombrero —fundado por el Alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, asesinado este año— y trabajadores del sector Salud que exigían medicamentos.
Tanto la Presidenta Sheinbaum como la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, reprocharon lo que calificaron como intentos de generar violencia dentro del Zócalo capitalino.
El colectivo Generación Z, organizador de la movilización, anunció que replicará la protesta este jueves 20 de noviembre —Día de la Revolución—, a la misma hora y siguiendo las mismas rutas utilizadas el pasado 15 de noviembre. El mensaje, difundido la tarde del domingo, llamó a extender la convocatoria a todos los estados interesados.
Las consecuencias de los enfrentamientos aún se sienten en la capital. Ayer, 14 policías permanecían hospitalizados tras la confrontación con un grupo de encapuchados durante los disturbios registrados en el Zócalo. Otros 26 elementos ya fueron dados de alta, de acuerdo con el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez.
En total, los choques —que se prolongaron por cerca de cuatro horas— dejaron un saldo de 120 personas heridas y 40 detenidas. Hasta la noche de ayer, las autoridades capitalinas no habían revelado la identidad de los arrestados ni los delitos que se les imputan.




