Ciudad de México — Desde su arranque a finales de 2023 y hasta junio de este año, el Tren Maya ha registrado pérdidas acumuladas por 5 mil 807 millones de pesos, según datos financieros analizados por El Financiero.
Los estados contables del proyecto turístico del sureste revelan que los costos de operación en ese periodo ascendieron a 6 mil 332 millones de pesos. Solo en el primer semestre de 2025, mantener en circulación el ferrocarril ha implicado un gasto de 2 mil 259 millones de pesos, equivalentes a más de 12 millones de pesos diarios provenientes del erario.
El incremento en los costos coincide con la expansión de las corridas y la cobertura total de la ruta que atraviesa cinco estados del sureste mexicano.
Pese a los números rojos, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que el proyecto es rentable en el largo plazo.
“El Tren Maya es rentable, fue diseñado con rentabilidad. Estos primeros años son de pasajeros (…) En el momento que tenga todos los trenes, la rentabilidad va a existir, y además va a tener ganancias, porque viene el tren de carga, que ayudará al de pasajeros”, declaró en julio pasado.
De acuerdo con el gobierno federal, la entrega gradual de la flota y la incorporación del servicio de carga permitirán que el Tren Maya no solo cubra sus gastos, sino que genere ingresos superiores en los próximos años.




