Ciudad de México, 17 de julio de 2025 — La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como un “exceso” la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que obliga a una ciudadana a disculparse públicamente durante 30 días consecutivos con la diputada federal del Partido del Trabajo, Diana Karina Barreras, identificada en la sentencia como “Dato Protegido”.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum cuestionó la proporcionalidad de la medida y subrayó que ejercer el poder implica actuar con humildad y no con soberbia.
“Es un exceso. El poder es humildad, no soberbia. No está bien esta exigencia de que por 30 días te disculpes. Puede haber una sanción, una disculpa pública, pero debe haber proporcionalidad. Vale la pena que los tribunales pongan todo en su justo término”, expresó.
El caso gira en torno a la ciudadana Karla María Estrella Murrieta, quien fue sentenciada por el TEPJF a emitir diariamente, durante un mes, un mensaje de disculpa en su cuenta de X (antes Twitter) por presunta violencia política en razón de género contra la diputada Barreras, quien es esposa del presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna.
La resolución también exige que se refiera a la legisladora como “Dato Protegido”, ya que esta no especificó si su nombre podía ser mencionado públicamente, lo que ha generado críticas y confusión en redes sociales.
En sus publicaciones, Estrella Murrieta ha compartido mensajes como:
“Te pido una disculpa, DATO PROTEGIDO, por el mensaje que estuvo cargado de violencia simbólica, psicológica, por interpósita persona, digital, mediática y análoga, así como de discriminación, basado en estereotipos de género. Esto perjudicó tus derechos político-electorales…”
La ciudadana también aclaró que cumple con la sentencia para evitar sanciones más graves:
“Sí pueden obligarme. De no acatar la resolución, pueden bloquear a través del SAT cualquier cuenta bancaria mía”, escribió.
La presidenta Sheinbaum reiteró que su gobierno defiende el derecho a la crítica, incluso hacia los servidores públicos, y que las instituciones deben garantizar el derecho de réplica, pero sin caer en abusos de poder.
“Aquí hay libertad para criticar. Nadie impide eso. Si alguien miente u ofende, hay que aclararlo, pero el derecho a disentir es fundamental en la democracia”, concluyó.




