CIUDAD DE MÉXICO, 3 de junio.- El gobierno de Estados Unidos abrió una investigación contra los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, ambos pertenecientes al partido Morena.
Como primera medida, las autoridades estadounidenses les han retirado sus visas de ingreso a ese país.
Según una publicaciónde Los Angeles Times, esta acción “amenaza con socavar al partido gobernante de México […] y tensar aún más la ya de por sí tensa relación entre los dos países”.
Las indagatorias federales se dividen de la siguiente manera:
Alfonso Durazo (Sonora): El exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal es investigado por supuestos vínculos con el crimen organizado.
Américo Villarreal (Tamaulipas): Se le señala por su presunta relación con el contrabando de combustible (huachicol).
La publicación reveló que ambos mandatarios siguen entrando a Estados Unidos a pesar de ya no contar con visa, porque se encuentran bajo un programa legal conocido como libertad condicional por beneficio público significativo. Este esquema está reservado para personas que cooperan con las autoridades norteamericanas.
“En realidad, está diseñado para ser una herramienta para obtener información y pruebas”, declaró Vanda Brown, especialista de la Brookings Institution, respecto a dicho programa.
Tras difundirse la noticia, la vocera del gobierno de Sonora, Paloma Terán, negó categóricamente que Alfonso Durazo sea objeto de alguna indagatoria por parte de Estados Unidos o que haya recibido una notificación oficial al respecto. Asimismo, aseguró que el mandatario estatal cuenta con su visa vigente.
Este escenario se suma al registrado el pasado mes de abril, cuando el Departamento de Justicia de EE. UU. acusó formalmente al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto a otros nueve funcionarios de esa entidad.
A los políticos sinaloenses se les vincula con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, acusados de permitir el contrabando de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina a cambio de millones de dólares en sobornos y apoyo electoral.




