CIUDAD DE MÉXICO, 12 de septiembre.- En 2026, México enfrentará el mayor costo financiero de su deuda en más de tres décadas: 1.6 billones de pesos, equivalentes a 11,696 pesos por persona. Se trata de 4.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), un nivel considerado “alarmante” para un país con baja recaudación, advirtió el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
El peso de la deuda no deja de crecer. En 2024 absorbió 3.4 por ciento del PIB; este año se espera que llegue a 3.8 por ciento, y en 2026 superará esa cifra para colocarse en niveles históricamente altos. “Se siguen arrastrando inercias de gastos comprometidos, como las pensiones y el costo de la deuda. El 4.1 por ciento del PIB debería alarmarnos”, subrayó Alejandra Macías, directora ejecutiva del CIEP.
Aunque el Paquete Económico 2026 incluye cambios fiscales que aportarían unos 137 mil millones de pesos adicionales, estos apenas representan entre 0.3 y 0.4 por ciento del PIB. “Es dinero, sí, pero claramente insuficiente para cubrir las crecientes necesidades de gasto público”, señaló José Luis Clavellina, director de Investigación del CIEP.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) alertó que el servicio de la deuda ya equivale a 13.4 por ciento del gasto público total, superando incluso los presupuestos de salud y educación. En la misma línea, BBVA Research advirtió que el encarecimiento de la deuda reducirá aún más el margen fiscal en los próximos años.
Por su parte, México Evalúa cuestionó que el endeudamiento no se destine a proyectos productivos, sino a cubrir pasivos anteriores y a sostener financieramente a Pemex.
En síntesis, el costo de la deuda se perfila como una pesada losa que recorta el espacio de maniobra del gobierno y reabre el debate sobre la urgencia de una reforma fiscal de fondo.




