CIUDAD DE MÉXICO, 16 de diciembre.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardoanunció la salida de Alex Tonatiuh Márquez Hernández, conocido públicamente como “Lord Relojes”, de la Dirección General de Investigación Aduanera y su cese dentro de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), con lo que se pone fin a la gestión de un funcionario envuelto en múltiples señalamientos por presunto enriquecimiento ilícito y ostentación patrimonial incompatible con su trayectoria en el servicio público.
Aunque la mandataria sostuvo que la decisión fue tomada directamente por el titular de Aduanas Rafael Marín Mollinedo y aseguró no tener conocimiento oficial de investigaciones abiertas en el extranjero, la destitución ocurre en un contexto particularmente sensible.
A principios de diciembre, el gobierno de Estados Unidos le habría revocado la visa, una medida poco habitual tratándose de un alto funcionario encargado de áreas estratégicas relacionadas con seguridad, comercio y combate al contrabando.
El dato político clave: su cercanía con Rafael Marín Mollinedo
Márquez Hernández no era un funcionario menor dentro del organigrama aduanero. En la ANAM era identificado como el brazo derecho del titular de Aduanas, Rafael Marín Mollinedo, personaje mencionado en círculos de la 4T como uno de los aspirantes al gobierno de Quintana Roo. La caída de “Lord Relojes” no solo afecta a un área técnica, sino que impacta directamente al entorno político más cercano del responsable nacional de las aduanas.
¿Quién es Alex Tonatiuh Márquez, “Lord Relojes”?
El apodo de “Lord Relojes” se volvió sinónimo del caso luego de que se exhibiera un estilo de vida abiertamente ostentoso, muy por encima de lo que permitirían sus ingresos como servidor público. Investigaciones periodísticas —entre ellas las de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI)— documentaron que el exfuncionario acumuló una colección de relojes de alta gama valuada en más de 7.7 millones de pesos.
Entre las piezas destaca un reloj adquirido de contado por aproximadamente 3.7 millones de pesos en 2017, cuando Márquez trabajaba en la Procuraduría del Trabajo de la Ciudad de México con un salario modesto. El valor total de su colección superó incluso patrimonios exhibidos en su momento por figuras como Emilio Lozoya o el exlíder sindical Carlos Romero Deschamps.
A este patrimonio se suma un penthouse de tres niveles en Polanco, inmueble que el propio Márquez declaró con un valor de 7 millones de pesos, aunque estimaciones del mercado inmobiliario lo sitúan alrededor de los 22 millones de pesos.
Huachicol fiscal y la señal de Washington
El cargo que ocupaba Alex Tonatiuh Márquez era estratégico: desde la Dirección General de Investigación Aduanera debía combatir delitos como el huachicol fiscal y el contrabando de combustibles. Sin embargo, diversas denuncias internas y señalamientos públicos lo vincularon, de manera paradójica, con redes de tráfico de hidrocarburos y esquemas de corrupción.
Especialistas en seguridad interpretan la cancelación de su visa estadounidensecomo un mensaje directo de Washington ante la falta de resultados visibles por parte de las autoridades mexicanas. Mientras en México se hablaba de “investigaciones en curso” sin consecuencias concretas, Estados Unidos aplicó un veto inmediato, sugiriendo que el funcionario dejó de ser confiable para la cooperación bilateral.
Pese a que el discurso oficial de la 4T ha insistido en “barrer la corrupción” y a que el caso fue expuesto incluso en la conferencia matutina desde 2023, Márquez Hernández se mantuvo en el cargo durante meses. Su destitución se concreta solo cuando la presión mediática y el impacto internacional volvieron insostenible su permanencia, dejando bajo la lupa no solo al exfuncionario, sino a las redes políticas que lo sostuvieron dentro del aparato aduanero federal.




