CANCÚN, 13 de marzo.- La temporada de calor de este año podría sentirse con mayor intensidad en la Península de Yucatán, donde especialistas prevén temperaturas por encima del promedio entre marzo y mayo, así como la presencia de varias ondas de calor que podrían elevar considerablemente la sensación térmica en estados como Quintana Roo, Yucatán y Campeche.
De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, durante este periodo podrían registrarse temperaturas máximas de hasta 3 o 4 grados por encima de lo habitual en diversas zonas de la península, especialmente en áreas del interior de Yucatán y Campeche, donde el calor suele ser más extremo.
Los especialistas advierten que mayo podría convertirse en el mes más crítico, debido a la combinación de altas temperaturas, baja probabilidad de lluvias y elevados niveles de humedad, factores que en esta región suelen provocar sensaciones térmicas superiores a los 40 grados Celsius, particularmente en ciudades costeras como Cancún, Playa del Carmen y Chetumal.
Hasta cinco ondas de calor
Entre marzo y mayo se prevé la presencia de entre tres y cinco ondas de calor en la región peninsular, algunas de las cuales podrían prolongarse durante varios días consecutivos.
Estas condiciones están asociadas a la presencia de sistemas anticiclónicos sobre el Golfo de México y el sureste del país, los cuales generan cielos despejados, alta radiación solar y escasa formación de nubes, favoreciendo así el incremento de las temperaturas.
Además, especialistas señalan que el aumento gradual de la temperatura media del planeta está influyendo en la intensidad y frecuencia de estos episodios de calor, un fenómeno que en los últimos años se ha hecho cada vez más evidente en el sureste mexicano.
Riesgos para la población
En la Península de Yucatán, los efectos del calor extremo suelen reflejarse en golpes de calor, deshidratación y mayor riesgo para adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
Asimismo, las altas temperaturas combinadas con periodos prolongados sin lluvias pueden incrementar el riesgo de incendios forestales y afectar actividades agrícolas en diversas zonas rurales de la región.
Ante este panorama, autoridades de protección civil recomiendan a la población mantenerse bien hidratada, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación —entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde— y seguir los avisos meteorológicos durante la temporada de calor.




