CHETUMAL, 26 de mayo.- Con la aprobación de la reforma constitucional y legal, con la que la XVIII Legislatura “armonizó” el marco normativo local con el sistema jurídico nacional en materia electoral, se borraron también 27 años en los que los presidentes municipales perdedores podían formar parte de los cabildos como regidores plurinominales, con lo que los votantes que los apoyaron no perdían su representación.
La medida fue instaurada en la reforma electoral que pactaron el gobierno y los partidos políticos a finales de 1998, en los últimos meses de la administración del gobernador Mario Villanueva Madrid y entró en vigor en las elecciones de 1999.
En esas polémicas elecciones, afectadas por el escándalo de Villanueva Madrid que ya estaba siendo investigado por narcotráfico, el PRI estuvo a punto de perder la gubernatura y el municipio de Benito Juárez. El ya desaparecido PRD compitió fuertemente, se quedó a menos de 600 votos de quedarse con el ayuntamiento más importante y obtuvo todos los distritos electorales locales de Cancún, más una cantidad importante de plurinominales, que impidió que el PRI mantuviera la mayoría calificada en el Congreso.
En municipios como Benito Juárez, la candidata del PAN a la presidencia municipal la empresaria Merced Hernández Rojas accedió al Cabildo como regidora plurinominal, pero renunció a ello Elba Capuchino Herrera, del PRD, por considerar que hubo fraude y que ella debió ganar.
A partir de entonces, hasta la elección de 2024, todos los candidatos a presidentes municipales perdedores pasaban a formar parte del Cabildo. De acuerdo con la reforma aprobada hoy, ya no ocurrirá más.
Tampoco podrán ser diputados plurinominales los cinco mejores segundos lugares, como venía ocurriendo desde hace casi 15 años, de la misma manera como ocurre en varias partes del país.
En adelante, los 15 plurinominales serán repartidos con base en la muy criticada lista tradicional entregada por los partidos políticos.
Ante la medida, las voces de la oposición no tardaron en pronunciarse.
La senadora Mayuli Martínez Simón calificó como “absolutamente desproporcional, autoritaria y antidemocrática” la reforma electoral aprobada por Morena, PT y el Partido Verde, al considerar que busca eliminar la representación de las minorías y silenciar a las voces opositoras.
La legisladora advirtió que la reforma modifica la integración de los Cabildos para impedir que candidatos opositores con alta votación puedan ocupar espacios de representación, como actualmente ocurre con las figuras conocidas como “mejores perdedores”.
“Lo que están haciendo es callar a la oposición y desaparecer las voces críticas en los Cabildos. Morena se equivoca gravemente al utilizar su mayoría para aplastar a las minorías y destruir el equilibrio democrático en Quintana Roo”, afirmó.
La senadora también señaló una contradicción con el discurso nacional: “Es un retroceso grave para Quintana Roo y además contradice el discurso de la propia presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha señalado que los cargos públicos deben llegar a quienes hacen campaña y obtienen el respaldo ciudadano.”
Desde el ámbito municipal, el regidor y dirigente del PRI en Benito Juárez, Jorge Rodríguez Méndez, apuntó al mismo nervio: lo que se elimina no es una norma técnica, sino la garantía de que el voto por una planilla perdedora no quede sin representación.
“La verdadera representación de la voluntad del pueblo desaparece, están asesinando el espíritu de la democracia. Si los ciudadanos votan por un candidato a la Presidencia Municipal, aun cuando éste no resulte ganador, existe una parte importante de la población que sí desea que esa persona los represente dentro del Ayuntamiento”, sostuvo.
Rodríguez Méndez recordó que el Cabildo es un órgano colegiado de deliberación y representación política, equivalente en esencia a un Congreso estatal o federal, donde deben coexistir distintas voces, corrientes ideológicas y expresiones ciudadanas.
El concejal también cuestionó el nuevo modelo de listas partidistas para la asignación de plurinominales: “Ese esquema podría alejar aún más las decisiones de la ciudadanía y concentrarlas en las dirigencias partidistas, debilitando la representación auténtica de los ciudadanos dentro de los órganos de gobierno.”
Y planteó que, en lugar de retroceder, el estado debería avanzar hacia esquemas más representativos: “Deberíamos ir hacia iniciativas más democráticas y progresistas, como que los candidatos a presidente de la República y gobernadores que no ganen sus elecciones se integren a los congresos federales y estatales, respectivamente, para que esos votos tengan una representación real.”




