CANCÚN, 9 de septiembre.- Hace aproximadamente 35 años, María Ninfa Tamay Ek llegó de San Antonio, Yucatán, a Cancún, una ciudad en la que formó a su familia, vio crecer a sus tres hijos y construyó una vida marcada por el trabajo y el esfuerzo, historia que compartió con Pablo Bustamante durante una visita a su hogar en la Región 101.
Durante la visita, Pablo Bustamante escuchó de propia voz de María Ninfa cómo ha cambiado Cancún desde que llegó y cómo su familia fue creciendo junto con la ciudad; desde hace siete años, prepara y vende saborines para contribuir a los gastos de su hogar y seguir saliendo adelante con su trabajo.
“Escuchar de cerca a María Ninfa permite conocer una parte de Cancún que se construye dentro de sus hogares, con mujeres que trabajan, cuidan a sus familias y todos los días encuentran la manera de salir adelante”, expresó Pablo Bustamante.
Su historia refleja también la de muchas familias que llegaron a Cancún buscando una oportunidad, echaron raíces y encontraron aquí un lugar para construir su vida, aportando con su trabajo, sus costumbres y sus recuerdos a la identidad de sus colonias.
“Estar cerca también significa escuchar y conocer lo que hay detrás de cada familia. Historias como la de María Ninfa nos ayudan a entender mejor Cancún desde quienes lo viven todos los días”, concluyó Pablo Bustamante.




