TULUM.— El Museo Regional de la Costa Oriental (MURECO), ubicado dentro del Parque del Jaguar, registra una disminución en su ritmo de afluencia durante 2026, un comportamiento que autoridades del recinto relacionan principalmente con los efectos del recale masivo de sargazo en las costas del Caribe mexicano, fenómeno que ha incidido en la llegada de turistas a la región.
De acuerdo con la directora del museo, Carmen Gaitán Rojo, entre enero y agosto de 2025 el recinto recibió un total de 83 mil 700 visitantes. Aunque la inauguración oficial del inmueble se realizó en septiembre de 2024, el espacio abrió sus puertas al público de manera regular hasta enero de 2025, por lo que dicha cifra corresponde a sus primeros ocho meses de operación. Para el presente año, el balance preliminar reporta 41 mil 701 asistentes entre enero y mayo.
“Evidentemente, el asunto del sargazo desgraciadamente colabora de mala manera a que baje el turismo, pero nosotros recibimos permanentemente la derrama de los turistas que llegan a la zona y esta es una zona muy bendecida”, señaló Gaitán Rojo al referirse a las condiciones que actualmente enfrenta el destino turístico y que podrían estar influyendo en la asistencia al recinto cultural.

Si bien los periodos comparados no abarcan la misma cantidad de meses, las cifras muestran una desaceleración en el flujo de visitantes hacia uno de los proyectos culturales más importantes impulsados en el sur de Quintana Roo. La reducción coincide con una temporada marcada por una fuerte presencia de sargazo en diversos puntos del litoral, situación que ha generado afectaciones en la actividad turística de varios destinos del Caribe mexicano.
No obstante, especialistas en gestión cultural consideran que la asistencia a un museo depende de múltiples factores más allá del comportamiento del turismo. Entre ellos destacan las estrategias de promoción, la accesibilidad, la conexión con otros atractivos de la zona, la programación educativa y cultural, así como la capacidad del recinto para consolidar una identidad propia entre los habitantes locales.
En ese contexto, la dirección del MURECO ha impulsado actividades complementarias con el objetivo de fortalecer el vínculo con la comunidad. Talleres infantiles, conferencias, ciclos de cine y diversos eventos culturales forman parte de la oferta que busca atraer tanto a residentes como a visitantes. Según la directora, estas acciones han permitido que cada vez más personas identifiquen al museo como un espacio propio y de participación comunitaria.
La funcionaria destacó que, pese a las dificultades derivadas del sargazo, Tulum continúa recibiendo visitantes nacionales e internacionales que integran el museo dentro de sus recorridos. Sin embargo, reconoció que el recinto enfrenta el desafío de reducir su dependencia del turismo como principal fuente de público y fortalecer una audiencia local constante.
A casi dos años de su inauguración, el MURECO atraviesa una etapa clave para su consolidación. Aunque mantiene niveles de asistencia relevantes para un espacio de reciente creación, su crecimiento a largo plazo dependerá de la capacidad para equilibrar la captación de turistas con una participación sostenida de la comunidad. El comportamiento de las próximas temporadas permitirá evaluar si las estrategias culturales implementadas logran traducirse en una afluencia más estable y menos vulnerable a factores externos como el sargazo o las fluctuaciones del mercado turístico.




