TULUM.- La capacidad para la disposición final del sargazo en Tulum fue ampliada este año con el objetivo de evitar complicaciones como las registradas durante temporadas anteriores de recale masivo, informó el director de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), David Buchanan, quien señaló que actualmente el municipio cuenta con más espacio y una mayor cantidad de contenedores para atender el fenómeno.
El funcionario explicó que las medidas fueron implementadas tras la experiencia del año pasado, cuando el volumen de sargazo comenzó a rebasar la capacidad operativa disponible. Ante ese escenario, se determinó duplicar la cantidad de contenedores utilizados para la recolección y habilitar un sitio de disposición final más amplio, con el fin de garantizar que exista espacio suficiente para el manejo del alga marina.
“La intención es empezar a trabajar en una recuperación de arena”, señaló Buchanan al referirse al proceso que actualmente se desarrolla en el área de confinamiento, donde el sargazo es distribuido en distintas celdas para facilitar su secado y permitir posteriormente la separación y recuperación de materiales que puedan ser reutilizados, incluida parte de la arena que llega mezclada durante las labores de limpieza.

De acuerdo con el director de Zofemat, el procedimiento consiste en mover constantemente el material recolectado para acelerar su deshidratación y optimizar el manejo del volumen acumulado. Añadió que, aunque las brigadas realizan esfuerzos para retirar únicamente el sargazo, el trabajo conjunto entre distintas instancias provoca que inevitablemente parte de la arena termine siendo arrastrada durante las tareas de limpieza.
Buchanan destacó el trabajo que realizan los equipos encargados de la limpieza de playas, quienes buscan minimizar el impacto sobre los arenales durante la recolección. Indicó que en estas labores participan personal de Zofemat, elementos de la Secretaría de Marina, trabajadores de hoteles y brigadas de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), con el objetivo de mantener libres de sargazo los principales frentes de playa del destino turístico mientras se desarrollan estrategias para el aprovechamiento y manejo adecuado del recale.




